LONDRES AGENCIAS
La policía londinense confirmó la existencia de dos coches bomba en la pasada jornada, en lo que pudo ser un "considerable" atentado. El estado de alerta se mantiene, y otros países estudian los pasos a seguir.
El hallazgo de dos coches bomba, capaces de causar una masacre, uno en la puerta de una discoteca londinense y el otro en una calle cercana, hizo resurgir ayer el fantasma del terrorismo sobre Londres.
Si bien no se sabe quién estuvo detrás de este ataque frustrado, se sospecha de la red Al Qaeda. En agosto del año pasado, fue abortado en Londres otro atentado de gran magnitud, a cargo de fundamentalistas islámicos, en el aeropuerto de Heathrow. Con este antecedente y el recuerdo aún fresco de la acción terrorista del 7 de junio de 2005, que causó 56 muertos en la capital británica, el terror volvió a resurgir.
Según lo expresado por la ministra de seguridad, Jacqui Smith, el primer coche bomba, habría podido provocar un número "considerable" de víctimas, de no haber sido hallado a tiempo en Haymarket, muy cerca del famoso Picadilly Circus, en el corazón turístico de Londres.
El flamante primer ministro británico, Gordon Brown dijo que la capital británica se enfrenta a una "amenaza terrorista constante y grave", en el primer gran suceso ocurrido durante su gestión iniciada recién el miércoles.
En el interior del vehículo, un Mercedes de color verde, se encontraron "una cantidad importante de gasolina (60 litros) en grandes recipientes", "bombonas de gas" y un "gran número de clavos", explicó el jefe de la sección antiterrorista de Scotland Yard, Peter Clarke. Según informó la cadena Sky News, en base a fuentes policiales, el artefacto iba a detonarse mediante un teléfono móvil.
Para la policía aún no está claro cuál era el objetivo del atentado. El hallazgo se produjo de manera casi accidental. Sobre las dos de la mañana en las proximidades de la discoteca "Tiger Tiger", los servicios de ambulancia se habían hecho presentes para atender a un enfermo, cuando avisaron a la policía que salía humo de un auto.
El acceso a la zona quedó completamente prohibido durante todo el día, en la que se produjeron otras dos alertas por vehículos sospechosos. La primera de ellas, ocurrida no muy lejos de Haymarket, fue confirmada en la tarde por Clarke, e indicó la relación entre los dos sucesos. El material encontrado en otro Mercedes, era similar al primero. El auto se encontraba estacionado en la avenida Park Lane, la cual fue cerrada, obligando a evacuar parte del parque londinense de Hyde Park. El tercer coche, un Saab negro, que estaba en Fleet Street, provocó el cierre al tráfico por más de una hora, en busca de posibles elementos sospechosos. En este último no se confirmó la existencia de artefacto explosivo alguno.
El premier británico pidió a la población a mantenerse "en alerta" agregando que los operativos de vigilancia continuarán por los próximos días. Por su parte la ministra del Interior solicitó a los ciudadanos que señalaran a las autoridades cualquier comportamiento sospechoso.
En alerta. La noticia del atentado frustrado en Londres, provocó diferentes actitudes a nivel internacional. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó ayer que "el nivel de alerta en Francia es elevado", en respuesta sobre el riesgo de atentados en su país. El nivel de vigilancia del "plan Vigipirate" (un dispositivo de seguridad contra amenazas terroristas) está actualmente en "rojo", el tercero de los cuatro grados previstos.
Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos aseguró que no hay planes de elevar el nivel de alerta, pero aconsejó a la población se mantenga alerta y delate cualquier "actividad que crea sospechosa", en los días previos a los festejos por la Declaratoria de la Independencia, el 4 de julio.
Así como Heathrow en Gran Bretaña, en Estados Unidos se anunció durante el último año que fueron evitados al menos tres ataques terroristas de considerable magnitud; sobre todo en Nueva York, el principal blanco del "11-S".
Refuerzo a Nueva York
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, informó ayer que la ciudad fortalecerá sus estrictas medidas de seguridad como precaución tras el hallazgo de dos bombas en una área turística en el centro de Londres. En su mensaje radial semanal, Bloomberg dijo que el aumento de patrullajes en la ciudad, no serán algo "dramático``, ya que las personas "ni siquiera lo notarán".