Santiago de Chile - La capital chilena sufre hoy su tercera situación de preemergencia ambiental de 2007 por el aumento de la contaminación, debido a las malas condiciones de ventilación que afectan a la ciudad de 6,2 millones de habitantes.
La medida significa que el 60 por ciento de los vehículos sin convertidor catalítico y el 20 por ciento de los que tienen ese dispositivo no pueden circular, lo que supone unos 330.000 automóviles menos en las calles, según las autoridades.
Se exceptúan de esta medida los vehículos que circulan con gas natural o electricidad, así como las ambulancias, vehículos de carabineros, gendarmería (policía de prisiones) y bomberos.
La medida se adoptó después de que varias de las estaciones de medición detectaran hoy niveles críticos, esto es, 200 microgramos de partículas nocivas por metro cúbico de aire.
En lo que va del año se han registrado, además, siete episodios de alerta ambiental preventiva.
También se prohibirá mañana el funcionamiento de todo tipo de chimeneas de hogar, aunque estén provistas de sistemas de doble cámara o mecanismos de captación de partículas, en toda la región Metropolitana de Santiago.
Además, según lo establece la autoridad sanitaria, un total de 516 fuentes fijas (industrias, calderas, etc.) no podrán funcionar desde las 00.00 horas del viernes (04:00 GMT) y hasta las 00.00 horas del sábado (04.00 GMT).
Enclavada en un valle rodeado de montañas, Santiago de Chile es considerada una de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica, principalmente en la época de otoño-invierno (marzo a septiembre), cuando se produce un fenómeno de inversión térmica en la zona.
Ello significa que el aire es más helado a baja altura, lo que hace que las partículas nocivas se concentren a nivel del suelo, a lo que se agrega la ausencia de vientos que las dispersen.
EFE