JOSÉ MASTANDREA
Gregorio Pérez fue cesado en su cargo al frente del plantel principal de Peñarol y en las próximas horas se entablará un contacto con Gustavo Matosas, hoy por hoy, el principal candidato para sustituirlo.
"No estaban dadas las condiciones para que Gregorio siguiera en el cargo, esa esa la realidad. Es duro y doloroso pero después de estudiar pormenorizadamente la situación, llegamos a la conclusión de que era lo mejor para Peñarol y para Gregorio", dijo Juan Pedro Damiani tras la reunión de anoche del Consejo Directivo de Peñarol.
"Lo llamamos y le comunicamos por teléfono que no iba a seguir en el cargo. Fue una decisión pensada y adoptada por unanimidad. Estos son los tragos amargos que tiene el fútbol. Gregorio nos dio una mano bárbara. Hizo un trabajo excelente nos garantizó respuesta anímica, orden, disciplina y tuvimos supremacía en los clásicos a lo largo del año pero este no era el momento para que Gregorio siguiera al frente. Por su trayectoria, por respeto a su persona, no podíamos permitir que se quedara sin asegurarle refuerzos ni pagos, esa es la verdad. No podíamos llamarlo para bajarle el sueldo", agregó Damiani.
En la improvisada conferencia de prensa, el arquitecto Vito Atijas explicó las razones que llevaron a que se cesara a Gregorio en el cargo. "No fue por un penal errado, que eso quede claro. Pero Peñarol no se puede quedar con eso. Nosotros le facilitamos todo lo que pidió. No se escatimó en nada y esto va más allá de los resultados. Esto se hizo para preservar a Gregorio pero es muy cierto que ni siquiera se logró el mínimo objetivo que era clasificar a alguna de las copas y el propio Gregorio lo reconoció", indicó.
Respecto a la no citación del entrenador para que concurriera al Consejo Directivo y allí le comunicaran la decisión de cesarlo, Washington Cataldi explicó que "consideramos que era lo mejor para que Gregorio no se enterara por terceros. Ustedes (los periodistas) iban a saber la noticia antes que él, no nos parecía justo. Por eso resolvimos hacerlo de esa manera. Además, con él estuvimos en permanente contacto en los últimos días y hablamos todo lo que teníamos que hablar. Gregorio es un gran técnico, un buen tipo".
Respecto al futuro entrenador también hubo unanimidad: "no se habló de nadie, por respeto a Gregorio y porque tenemos que tomar una decisión importante. No se puede actuar impulsivamente ni a lo loco. Eso sí: el próximo entrenador tendrá que adecuarse a la realidad económica del club", dijo Juan Pedro Damiani.
De todas formas, se supo que el próximo técnico tendrá que tener un perfil "innovador".
Desde que Gustavo Matosas se desvinculó de Danubio, su nombre empezó a sonar en los corrillos aurinegros. Su pasado en el club (fue Campeón de América en 1987) y su adhesión a la causa mirasol, le allanan el camino. Los triunfos con Danubio y su madurez como técnico, le dieron otro empujón.
"Me llamaron por teléfono y me echaron"
En la televisión se transmitía el encuentro entre Uruguay y Perú por la Copa América. Iban veinte minutos y sonó el teléfono en la casa de Gregorio Pérez. Le habló Juan Pedro Damiani y le anunció la decisión "por unanimidad" del Consejo Directivo: había sido cesado en su cargo al frente del plantel principal de Peñarol.
Cuando Gregorio fue al asado de Los Aromos, vio que el futuro no tenía color amarillo y negro. Y no se equivocó: "me llamaron por teléfono y me dijeron que no era más el técnico. Me echaron", le dijo a Ovación.
Su relación con Peñarol terminó en una semana. Después de haber sido ratificado en su cargo, se encontró con una realidad económica que lo preocupó: "no es lo que esperaba", indicó. Los dirigentes le habían dicho que no esperara contrataciones y ni siquiera le prometían que los jugadores que él quería que permanecieran en el club, se quedaran. Hasta se habló de una rebaja salarial y de la revisión de muchos contratos vigentes.
Gregorio, que tenía planificado comenzar a entrenar mañana jueves, se reunió con el profesor Modesto Turrén y canceló la fecha fijada. "Vamos a ver... esto me dejó muy mal, voy a pensarlo, voy a meditar qué es lo que hago", dijo.
El Consejo Directivo se reunió anoche y le comunicó que ya no era más el entrenador de Peñarol.
"Gregorio es un hombre de la casa y sé que en algún momento, Peñarol y Gregorio se van a volver a encontrar. Esto no es el final de la historia, es un impasse. Porque Gregorio es peñarolense de ley y siempre va a tener las puertas abiertas del club", dijo Juan Pedro Damiani en la sede del Palacio "Cr. Gastón Güelfi".
La historia no se terminó. Pero se cerró un capítulo. Ya no se verá a Gregorio ordenando, gritando y alentando desde la línea de cal.