Gustavo Trinidad
La Policía está avisando a la población que tome precauciones ante delincuentes que se hacen pasar por funcionarios de servicios, anuncian vistas a casas particulares y luego se presentan uniformados y roban. Ayer coparon una casa en Pocitos.
En la llamada telefónica, los delincuentes aseguran que van a realizar determinados trabajos de Antel o Gaseba. Las autoridades no descartan además que con esta modalidad se pueda también recurrir a otros entes como OSE o UTE, por ejemplo. Las precauciones a tomar refieren a que luego de recibir una llamada diciendo por ejemplo que es de Antel y que van a ir dos funcionarios, el usuario llame a su vez al ente y averigüe si efectivamente enviaron funcionarios. Otra es no abrir totalmente, bajo ningún concepto, la puerta del domicilio sin antes pedir que el o los funcionarios se identifiquen debidamente.
Todos los funcionarios que trabajan fuera de las empresas deben llevar obligatoriamente carné identificatorio con la foto correspondiente.
Fuentes policiales consultadas indicaron que lo mejor es tomar las dos medidas preventivas. La Policía cree que los dos atracos de los últimos días fueron cometidos por las mismas personas. Son al menos dos delincuentes y no se descarta que haya un tercero que los espera cerca de la casa en un vehículo.
También estiman que los copadores hacen tareas de vigilancia previa para saber si la persona vive sola o en qué horas del día puede estar sola. Las víctimas elegidas son siempre mujeres mayores de edad. La modalidad no es nueva y cada tanto reaparece. Incluso se recuerdan casos de copamiento con personas que usaron uniformes policiales o similares.
pocitos. Ayer en la mañana una mujer fue copada en su domicilio de Pocitos y la semana pasada otra mujer fue la víctima en una casa de Malvín. En ese caso los delincuentes dijeron ser de Antel y concurrieron con mamelucos naranja a pesar que el ente no utiliza ese color. Huyeron con dinero y alhajas.
Ayer en la mañana la mujer de 70 años que vive en Luis Lamas y Osorio recibió una llamada diciendo que era de la empresa Gaseba y dos funcionarios irían a realizar un trabajo. Minutos más tarde dos hombres de mameluco tocaron a la puerta. La mujer no desconfió.
Apenas entraron sacaron armas y comenzaron a pedir el dinero. La señora no se puso nerviosa y por el contrario les pidió a los copadores que se calmaran. La tiraron sobre la cama, le ataron los brazos cruzados sobre la espalda y las piernas. Durante 20 minutos revisaron la casa y se dieron a la fuga con dólares y joyas. La víctima quedó atada y con enorme esfuerzo se arrastró para poder romper un vidrio con los pies y pedir auxilio a sus vecinos.