Hay malestar entre dirigentes de la lista izquierdista Fosalba, que perdió por primera vez la elección del Sindicato Médico, por la actitud de dirigentes socialistas y de jerarcas del Ministerio de Salud que apoyaron a otra lista de izquierda.
Para varios dirigentes de la Agrupación Fosalba, una de las razones por las cuales esta corriente no pudo triunfar en las elecciones, fue la gran "fragmentación" que tuvo la izquierda en la contienda electoral.
Mientras, la ganadora Unión Gremial Médica (afín a los partidos tradicionales) trabajó por la unidad, fusionándose con otra lista de similar concepción ideológica, la izquierda presentó cinco lemas diferentes a las elecciones.
Tres de las agrupaciones izquierdistas tienen incluso un discurso similar, de tipo "moderado", por lo cual muchos observadores consideran que tenían que haberse agrupado. "Las listas más identificadas con la izquierda no fueron capaces de unirse", marcó a El País un dirigente fosalbista.
Las fuentes comentaron que hubo intentos de Fosalba por crear una agrupación única con Convocatoria, otra lista de izquierda que no logró representación alguna en las elecciones y fue la gran derrotada.
Fosalba tiene mayoría de dirigentes comunistas, Confa, Vertiente Artiguista e independientes. En cambio, Convocatoria tiene un altísimo porcentaje de dirigentes del Partido Socialista. Entre los adherentes de esta última lista, por ejemplo, hay varios médicos del PS que ocupan cargos en la Dirección General de Salud, cuyo titular es el también socialista Jorge Basso.
Ambas agrupaciones habían hecho una alianza en la elección pasada, Unidad para el Cambio, con la cual lograron imponerse en el gremio. Sin embargo, este año la alianza no prosperó. "Nosotros hicimos los máximos esfuerzos para lograr un acuerdo, pero no se logró y no encontramos explicación en la actitud de alguna gente de Convocatoria", explicaron las fuentes.
Los fosalbistas se sintieron además molestos por el discurso agresivo que Convocatoria destinó a su agrupación. Pero también vieron con malos ojos la actitud que tomaron algunos de los jerarcas ministeriales, apoyando esta agrupación. "A nosotros nos consta que hubo mucha gente de esa fracción del Partido Socialista que estuvo haciendo campaña en las oficinas del Ministerio. Hasta se pusieron afiches", aseguraron las fuentes.
Consultado por El País, Basso explicó que él no fue adherente de ninguna lista, puesto que "no le corresponde" en su actual calidad de director. El jerarca prefirió no hacer mayores comentarios sobre los resultados electorales.
explicaciones. Pero lo cierto es que la Fosalba responsabiliza a Convocatoria por no haber obtenido el triunfo. La agrupación de fuerte impronta socialista tuvo menos de 250 votos y no logró cargos. Sin embargo, ese solo número de votos le hubiera alcanzado a Fosalba para volver a triunfar en el SMU, ya que UGM le sacó 200 votos.
Los dirigentes de Fosalba están convencidos que en algunos sectores del Ministerio de Salud no se quería su triunfo en el Sindicato Médico. "El gremio fue muy crítico con el Ministerio, pero creo que se hizo una lectura equivocada, porque lo cierto es que Fosalba no gobernaba en el sindicato", explicó otro dirigente fosalbista.
Tampoco pudieron los fosalbistas lograr una alianza con Recambio, otra lista de izquierda que se define como "independiente". Ahora, todos advierten que dentro de dos años deberá existir algún tipo de alianza, para contrarrestar el avance de la UGM.
La agrupación afín a los partidos tradicionales logró una votación histórica al sumar 1.315 votos. Sin embargo, Fosalba también logró incrementar su votación en unos 150 votos, algo que se atribuye a la renovación de sus dirigentes.
La tercera lista más votada fue la del dirigente combativo Daniel San Vicente, que logró renovar su cargo en la dirección del gremio, con casi 450 votos.
De los 10 cargos médicos en el Ejecutivo, seis están ocupados por dirigentes de concepción izquierdista. Empero, varias fuentes consultadas por El País coincidieron en que es prácticamente "imposible" que Fosalba logre "gobernabilidad" aliándose con las listas radicales. Es más, fuentes consultadas explicaron que es posible incluso que UGM y Fosalba lleguen a entendimientos para impulsar determinadas medidas comunes en las que están de acuerdo.
En los hechos, ambos sectores actuaron de modo similar en los conflictos de Salud Pública y en decisiones del Casmu. También ambas listas están de acuerdo en proponer a Eduardo Zaidensztat, como gerente financiero de la mutualista.
La cifra
1.315 Es el número de votos que logró la Unión Gremial Médica. La segunda, Fosalba, logró 192 votos menos.
El nuevo mapa del gremio médico
La lista que ganó las elecciones fue la Unión Gremial Médica, encabezada por dirigentes blancos y colorados. La lista para el Comité Ejecutivo fue votada por 1.315 personas, el "techo" más alto logrado por una agrupación. Esta votación llevó a la presidencia del gremio a Alfredo Toledo y le aseguró cuatro cargos a UGM.
Fosalba quedó segunda con 1.123 votos (pero logró aumentar su caudal electoral, ya que en 2005 había obtenido 1.050 votos). Ganó tres cargos en el Ejecutivo.
En tercer lugar quedó Médicos Asalariados Solidarios (MAS), de Daniel San Vicente, con 440 votos. El dirigente fue reelecto.
Trabajadores Médicos, otra de las listas "duras", alcanzó 379 votos y un cargo. Recambio tuvo 358 votos y también logró conservar su único cargo. Cerró la votación Convocatoria, con 246 votos, que no obtuvo representación.
En el estudiantado, Estudiantes Independientes volvió a ganarle a la Asociación de Estudiantes de Medicina.