Elena Risso
-¿Qué encontró en el Codicen al asumir en enero?
-Me sorprendió ver cuánto se había hecho a nivel de enseñanza y no había tomado estado público. Pienso que ha sido una incapacidad del Codicen para vincularse con los medios de prensa. Es una institución que atiende 700.000 alumnos, con más de 2.000 locales de enseñanza y arriba de 50.000 funcionarios. Además no sólo trabaja en política educativa. El tener que hacer el cobro del Impuesto de Primaria hace que la ANEP tenga adentro una pequeña DGI. El hecho que el Codicen alimente a los niños en las escuelas de tiempo completo es una necesidad y lo asume. Hay 50.000 funcionarios con un salario que viene deprimido. Se habla de aumento de 20%, que es grande, a menos que uno gane $ 5 mil. Son salarios tan deprimidos que los porcentajes de aumento que serían importantes son vergonzosos. Cuando entra el suplente de un ayudante del grado más bajo de quien está poniendo la punta del pie en el primer escalón del Banco República es de $ 15 mil. No hay maestro que gane eso. Hay una divergencia importante entre lo que aspira la ANEP y lo que el gobierno está dispuesto a dar. Todo eso lo maneja un equipo económico dentro del Codicen.
-Que discrepa con el equipo económico del gobierno…
-El famoso 4,5% había sido tomado como una especie de guía. Con los gremios se había llegado a convenir un aumento en el correr de la administración en función de lo que aumentara el PBI. El PBI aumentó bastante más, pero estamos lejísimo del 4,5%. Hay un problema creciente que es la fragmentación social. Yo me crié en un barrio donde en la misma cuadra estaban el médico, el dentista y la señora que limpiaba. Ahora hay ghettos donde los niños y adultos no son aceptados si no pertenecen al ghetto. Esa ghettización de la sociedad son procesos de base socioeconómica que sería deseable revertir.
-El historiador José Rilla dijo en El País que en Secundaria hubo un explosivo crecimiento de la matrícula y que sin embargo el sistema educativo no se adaptó a esos cambios desde la década del 50. ¿Cómo cree que debería entonces retenerse a los jóvenes en el sistema educativo?
-El problema principal es la retención. La cobertura no es mala, pero después van abandonando. Son chicos cuyos destinos en general no son los mejores. Van a dar a la calle o a trabajos mal remunerados. Creo que también responde a un problema social mucho más difícil de revertir: hace mucho tiempo que se ve cómo nuestra sociedad valora cada vez menos la educación y la cultura. Aquel viejo sueño de "m`hijo el dotor" se ha transformado en el sueño "m`hijo el millonario sea como sea".
-¿Por qué pasa eso?
-Tengo la impresión que es una imitación que viene de otros lados. ¿Voy a ser profesora como usted? ¿Cuánto gana? Yo quiero otra cosa para mí y para mi futuro. Es un problema que no sé bien a qué se debe, pero mundial. El problema del postmodernismo, el problema de la individualidad exacerbada.
-Sin embargo está la idea que los uruguayos son cultos, ¿eso es un mito?
-Es mitad real y mitad mito. Antes accedían a la educación los hijos de familias de clase media alta acomodada. En este momento están accediendo todos los muchachos desde los 12 años. No se cierran las puertas a nadie. La gran explosión de la matrícula no fue acompañada por un incremento del número de liceos, ni por la mejora de la formación de los docentes.
-Hay problemas de ausentismo docente que se da a nivel público porque prefieren no faltar a los colegios privados…
-Es un problema importante. Los que faltan al liceo público no muy a menudo faltan al privado. No sé si el ausentismo docente es tan alto. Creo que también está un poco cobijado por la tolerancia de las autoridades. Pero creo que en definitiva hay un problema de una parte de la formación docente que es una parte hasta ética.
-¿No cree que está sobredimensionado el valor de la educación?
-Hay problemas muy serios, pero a pesar de todo eso sigue habiendo cantidad de profesionales jóvenes que se van del país que tienen una buena capacidad de inserción porque la formación que tienen es razonablemente buena. No sé si se podrá decir lo mismo de los que hoy están ingresando a preescolar y van a terminar egresado dentro de 15 o 20 años. Los problemas se están detectando ahora. Hay un deterioro de la enseñanza y la situación de Secundaria es preocupante.
-¿Cómo se revierte eso?
-No hay fórmulas mágicas ni rápidas. Hay proyectos de Secundaria en la Rendición de Cuentas que venían de hace bastante tiempo que son mecanismos para tratar de revincular a alumnos que se alejaban del sistema educativo para vincularlos por actividades que no son las tradicionales. Tampoco estoy muy de acuerdo con que el liceo tiene que ser un circo para que el niño se divierta. El niño tiene que ir a educarse.
-Desde la oposición se dice que se intentó desmantelar la reforma de Germán Rama, ¿qué opina?
-No es correcto que se la haya querido desmantelar. La reforma de Rama tuvo una virtud que no es una virtud: abrir aguas y crear rencores duraderos. A 10 años la gente sigue enfrentada en los pro-Rama y los anti-Rama. Las escuelas de tiempo completo y la escolarización obligatoria de los niños de cinco años, que fueron impulsadas por Rama, se mantienen. Por otro lado, la enseñanza por áreas integradas en otros países demostró que no fue eficiente.
-José Pedro Barrán dijo en radio Sarandí que no es bueno bajar las horas de Inglés e Informática, algo que se hizo, ¿qué opina?
-El tema de la enseñanza de Inglés e Informática fueron planteados en la época de Germán Rama como herramientas necesarias para el mundo que a uno le toca enfrentar. Por qué razón exactamente se sacó alguna hora de Inglés o Informática, no sé. La formación de los estudiantes está pensada más como un ciudadano.
-¿No cree es que es básico manejar Inglés?
-Y creo que en 15 años va a ser el mandarín. Es necesario revisar la forma de enseñanza del idioma extranjero porque de la gente que conozco que estudió Inglés exclusivamente en Secundaria no lo domina.
-Entonces se beneficia el que puede pagar un instituto privado…
-No es un problema de poner más horas sino de dar mejor las clases.
Historia reciente
La discusión entre el gobierno y la oposición por la enseñanza de la historia reciente es un "conflicto" de "neto corte político", pero a pesar de eso "la sociedad está preparada" para que se incluya el tema en los planes educativos, aseguró la vicepresidenta del Codicen, Marisa García.
"Hay chiquilines que no eran nacidos cuando terminó la dictadura. A los chiquilines se les hacen preguntas de lo que pasó en los últimos años y no tienen idea de nada. Es muy bueno que la historia del país no termine en 1950", dijo.
Perfil
Nombre: Marisa García
Edad: 66 años
Nació: Montevideo
Otros datos: Profesora de Química, química farmacéutica.
Vocación docente
Cuando hace algunos meses la consejera Lilián D`Elía la llamó para ofrecerle la Vicepresidencia del Codicen que hasta ese momento ocupaba José Pedro Barrán, le dijo que estaba "loca", porque jubilada de la actividad docente entendía que no era la persona indicada. Sin embargo, poco después fue el ministro de Educación, Jorge Brovetto, con quien mantenía una buena relación de su época de rector de la Universidad de la República, quien le hizo el ofrecimiento. Y aceptó. Dice que lo suyo es el bajo perfil y que por eso reniega de las entrevistas y más aún de las fotografías. Su carrera profesional estuvo dedicada a la docencia, tanto en Secundaria como a nivel terciario. Nunca quiso trabajar en un laboratorio. Ahora ocupa un cargo en el organismo rector en materia educativa, que a su juicio tiene problemas de comunicación para mostrar las "cosas que se hacen bien". Sin embargo, su principal inquietud en este momento es el tema salarial, porque después de haber estado del otro lado del mostrador, comprende por qué se deben mejorar los salarios docentes "vergonzosos".