Los ministerios de Economía y Finanzas y de Industria, Energía y Minería analizan con calculadora en mano la posibilidad de elevar el arancel a la importación de calzado y textiles de extrazona. Es que se teme que de aplicarse la medida se genere un verdadero freno al ingreso de productos chinos y se termine perjudicando a los consumidores de menores ingresos.
El director general para Asuntos Económicos Internacionales de la Cancillería, Carlos Amorín, dijo ayer a El País que "se están haciendo los cálculos", pero que "no necesariamente un arancel más alto o de 35% (como proponen Argentina y Brasil) va a detener la avalancha de productos chinos". Según el funcionario, el costo que tiene un par de zapatos o una remera china es "ínfimo, centavos de dólar" por lo que por más que se aumente la tasa no se detendrá el ingreso de estos productos.
Sin embargo, lo que sí puede ocurrir es que "se genere un problema de costos porque la diferencia del arancel el importador la va a trasladar a precio y el que la va a terminar pagando será el que puede comprar un zapato de $ 100 pero no de $ 1.000", dijo Amorín.
En Industria son partidarios de elevar de 20% a 35% el Arancel Externo Común para proteger a la industria frente a la competencia de los productos de origen chino.
La postura es ampliamente compartida por las empresas del calzado, que el próximo 29 de mayo firmarán un plan de mejora de la competitividad a través de conglomerados con el gobierno que será financiado con recursos del Banco Inte- ramericano de Desarrollo y del Estado. A esto se suman las negociaciones que lleva adelante el sector para valerse de los TLC firmados por Chile con el fin de exportar calzados en alianza con empresas de ese país.
De no darse un cambio en el arancel, Uruguay quedaría en desventaja respecto de Argentina y Brasil, en donde el arancel es mayor.
El gobierno brasileño anunció en la segunda mitad de abril la intención de incrementar el arancel de 20% a 35% para la importación de calzados y confecciones y dejó la puerta abierta para hacerlo también con los textiles (que mantiene un arancel de 20%).
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, justificó la decisión en base a que existe la percepción de que "hay una competencia desleal". Argentina, en tanto, podría hacer un planteo similar ante el resto de los miembros del Mercosur en las reuniones del Consejo que se llevarán a cabo la semana que viene en Paraguay.