CONSULTORA SERAGRO
Las ventas por pantalla, que constituyen una orientación cristalina en el mercado de reposición, marcan una nueva situación en la cotización de esta categoría, que registra una novedosa estabilidad, o bajas moderadas en muchos segmentos.
Hasta ahora, cada venta que se realizó desde febrero a la fecha, alcanzó valores superiores a la anterior, delineando una tendencia sostenida de suba que responde a varias causas y tiene, asimismo, efectos de importancia en el funcionamiento general de la cadena productiva.
Hace poco repasamos en estas mismas páginas algunos elementos que explican los aumentos de precio registrado en los dos meses anteriores, remarcando que no se trataba de fenómenos puramente coyunturales, fruto de alguna sobredemanda regional de carne o ganado, como era lo tradicional en otras épocas.
Puede afirmarse que el alto precio de los animales de reposición (alto en relación al precio del gordo), era una realidad que se había instalado definitivamente, y que responde a un funcionamiento productivo más moderno y eficiente que el tradicional.
FACTORES. En la actual valorización pesan también otros factores, como la caída sufrida en el stock vacuno del Norte debido a la fuerte sequía del verano de 2006, que determinó movimientos destinados a repoblar esas zonas. En el mismo sentido, la abundante liquidez que hoy existe en el ambiente rural facilita la realización de negocios de ganado.
Pero, sin duda, el principal factor que determinó la tendencia alcista de los precios es la disponibilidad forrajera que se dio en todo el país luego que empezaron las lluvias, en el mes de febrero.
Cabe recordar que el verano se presentó inicialmente seco en la mayor parte del país, aunque esta vez no en el Norte. Ese clima determinó en su momento una cierta quietud en el mercado, con precios moderados y una demanda reticente por parte de los invernadores.
Pero esa situación se revirtió radicalmente con las lluvias copiosas, que provocaron una explosión en las pasturas, tanto las sembradas como las de los campos naturales. Y nada hay más inflacionario de los precios de los ganados que el pasto excedentario.
JAQUEADOS. La respuesta fue inmediata: todas las categorías subieron en forma pronunciada, en especial las de reposición de la invernada, ampliando la brecha entre el precio del kilo flaco y el gordo hasta niveles nunca conocidos en nuestro medio. De ese modo, cuando los novillos gordos se pagaban en torno a U$S 1 por kilo en pie, los terneros superaban U$S 1,30, y los lotes destacados pasaban de lejos esos niveles. Ninguna categoría de novillos, aún los más pesados, se pagan a menos de U$S 1 por kilo.
Esa tendencia continuó y los precios llegaron a promedios del orden de U$S 1,40 por ternero, con algunos casos que llegaban a U$S 1,60 el kilo en pie. A pesar de que los valores del ganado gordo aumentaban, hasta llegar a U$S 1,07 el kilo, el horizonte de la reposición se le iba corriendo a cada paso que avanzaba. Si se le agregan los costos de comercialización, que pueden rondar el 6 % del precio de venta del ganado embarcado, y llegar a 10 % del precio de compra de la reposición, la brecha se amplía aún más.
ESTRATEGIA. Es natural entonces, que los invernadores puros, que deben comprar la totalidad de su reposición, levantaran el caballo hasta que las relaciones de precio se establezcan en niveles más adecuados a sus intereses. La situación de los establecimientos de ciclo completo y los criadores que invernan vacas es diferente, en cuanto que no deben salir al mercado a reponer cuando venden.
Para los vendedores de reposición, la ligera baja que se insinúa en el precio del kilo de sus animales, puede verse compensada con los pesos superiores que alcanzan los ganados en esta época respecto a los momentos en que se alcanzaron los máximos.
Pero los compradores de reposición pueden ver el panorama en forma contraria; el valor del kilo de compra es fundamental a la hora de definir los márgenes de su negocio.
Los precios de los terneros, de todos modos, estarán en esta zafra en los máximos históricos, así como los de las otras categorías de invernada.
Lo que puede preverse en el futuro inmediato es que si los precios de la reposición se ponen más a tiro de los del gordo, la oferta a frigorífico se acrecienta, dando lugar a un nuevo escenario de valores inferiores a los actuales.
A esto debe sumarse el factor estacional que determina un aumento de oferta de ganados gordos de campo para faena, lo que naturalmente deprime en algo a los precios.
Las cifras
U$S 1 Ninguna categoría de novillos, aún los gordos, se paga menos de esta cifra en el mercado de reposición
10% Es el porcentaje que puede alcanzar la incidencia de los costos de comercialización en el precio de compra