María Eugenia Lima
Hay 8.000 uruguayos que usan las manos como herramienta de trabajo. Estos artesanos quieren formalizarse; elaboran un proyecto de aporte jubilatorio específico. El tema fue tratado en el Foro Iberoamericano de Artesanías, en Montevideo.
"Tenemos un problema brutal en la falta de inserción en la seguridad social, la defensa del trabajador artesano, que pueda jubilarse", dijo el martes Helena Almirati, presidenta de la Asociación Uruguaya de Artesanías (AUDA) en el salón Dorado de la Intendencia de Montevideo.
La mayoría de las personas que trabajan de la artesanía en Uruguay está fuera del sistema formal. "Nosotros no tenemos esta situación de informalidad a escondidas de nadie. Siempre hemos dicho: acá tenemos un problema, vamos a resolverlo y se lo mostramos a todos los gobiernos", aclaró Almirati.
Alberto De Betolaza, director de Artesanías de la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas (Dinapyme) del Ministerio de Industria, catalogó a la informalidad del sector como un problema y una debilidad.
El 67% de los 3.019 artesanos de todo el país consultados en 2006 en un relevamiento de Equipos Mori dijo que una mayor formalidad sería beneficiosa. La encuesta fue encargada por el Programa de Fortalecimiento de las Artes, Artesanías y Oficios en Uruguay (PAOF).
AUDA y las otras asociaciones de artesanos elaboran un proyecto de aporte jubilatorio para tener los mismos derechos de un trabajador dependiente, explicó la presidenta de AUDA.
"Hay que analizar el ingreso y que el aporte sea de acuerdo a eso. El proyecto establece que el aporte tenga en cuenta la zafralidad de la actividad, que el aporte sea en distintas formas de acuerdo a los meses de trabajo, que se pueda aportar en franja: se empieza aportando una cifra y después se pueda aumentar", explicó Almirati.
El 31 de julio empieza a regir el sistema de monotributo. "Es un tributo unificado que se paga en sustitución de los aportes al BPS generadas por su propia actividad, y de todos los impuestos nacionales vigentes, excluidos los que gravan la importación", explica Dinapyme en su página web.
AUDA no está de acuerdo con el monotributo porque es para los vendedores ambulantes. "No creemos que se resuelve creando un único cajón como el monotributo para regularizar la situación de los informales. Hay que legislar específicamente para el sector, definir que el artesano es un trabajador de la cultura, definir que es un productor no un vendedor, tiene una característica zafral, tiene un aporte tardío", explicó Almirati.
En el Foro, De Betolaza dijo que las asociaciones son frágiles y que es necesario que se refuerce la agrupación de las personas que se dedican a las artesanías. "Si el sector se desarrolla, la informalidad no tendría el peso que tiene, ya que no dudamos que el artesano no se formaliza porque no tiene las ventas necesarias para pagar", manifestó.
Ayer, hasta las 15 horas, en el Mercado de los Artesanos de la Plaza Cagancha de Montevideo las ventas habían sido casi nulas. Susana trabaja con cerámicas junto a su esposo. Atiende las mesas de 11 artesanos dentro del mercado. Contó a El País que en la mañana sólo había vendido $ 50 de un solo trabajador. La temporada alta para los artesanos del Mercado es diciembre, enero y febrero. En esta fecha Susana logró vender a diario artículos de cada uno de los 11 artesanos. Para los artesanos de la zona termal la zafra es en invierno.
El 46,9% vende irregularmente. El 29,9% regularmente.
Pese a esta realidad el 54% de los entrevistados en el relevamiento del PAOF, cree que el sector tiene posibilidades de crecer. De Betolaza dijo que Dinapyme intenta fortalecer al sector a través del asociacionismo, capacitación para mejorar la calidad del producto y la comercialización.
"El Foro también es una forma de promover el asociacionismo", explicó.
La capacitación del artesano se realiza en la escuela Pedro Figari, que enseña en todo el país. También hay instituciones municipales que dan cursos y el PAOF, que se ocupa de cubrir la demanda de personas en situación de marginalidad. Dinapyme también otorga becas para capacitación.
El director de Dinapyme dijo que desde 2006 aplican un proyecto que se llama "Artesanías a la Cancha": "vamos al interior y hacemos un análisis crítico de las artesanías de los artesanos que quieren una opinión de cómo mejorar el producto".
El 73% no usa tecnología para producir. El 39,8% dijo que no lo hace porque deja de ser un producto artesanal.
"Los artesanos de escaso desarrollo hacen las piezas casi una a una y no piensan en hacer 10 de una sola vez para mejorar las eficiencias", dijo De Betolaza.
El 41% trabaja en la casa en una parte de una habitación, el 28,8% en una habitación dentro de la casa, sólo un 10% tiene un taller independiente a su casa.
Es un oficio familiar. El 59% de los entrevistados dijo que tiene antecedentes de artesanos en la familia.
EXPORTACIONES. La mayoría de los artesanos entrevistados vende en su localidad (46,2%).
A nivel nacional sólo un 10% vende frecuentemente. Exportan con frecuencia sólo un 5,6%. "Se exporta a través de Comercio Justo, por medio de alguna institución privada o tiendas de uruguayos que están en el exterior", dijo Almirati.
"Es casi imposible contabilizar la exportación de artesanías porque no hay una diferenciación arancelaria que permita diferenciar el producto artesano", dijo el director de Artesanía de Dinapyme. Por ejemplo, se contabilizan los cintos pero sin hacer diferencia entre los industriales y los artesanales.
De lo que sí se puede tener una cifra es de la "exportación oculta", que es lo que obtiene Uruguay por la compra de artesanías de parte de extranjeros en el territorio.
De Betolaza estimó que queda en Uruguay una ganancia de U$S 4.000.000 anuales por la compra de artesanías por parte de extranjeros.
El principal comprador de artesanías uruguayas es el extranjero. La temporada de cruceros es imprescindible para los trabajadores del Mercado de los Artesanos.
Estela, que hace 20 años que trabaja con cuatro de los cinco miembros de su familia en las artesanías, dijo en el Mercado de Plaza Cagancha que los uruguayos compran poca artesanía porque es cara. El precio elevado se debe no sólo a la calidad de los materiales sino a que "la gente no gana lo suficiente como para mantenerse y por eso debe subir los precios", reconoció esta artesana que realiza piezas en madera.
Lucía, que fabrica títeres y Martín, que pinta cuadros, coincidieron que la clase media uruguaya antes compraba mucho más artesanías.
Las cifras
8.000 es la cantidad de artesanos en Uruguay, según la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas.
U$S 4: es el dinero que queda en Uruguay por año por la compra de artesanías de parte de extranjeros de distintas nacionalidades.
5,6% es la cantidad de artesanos que dijo exportar con frecuencia en el relevamiento a 3.019 artesanos realizado por el PAOF.
Dicen que no son apoyados
El 81,3% de los 3.019 artesanos entrevistados en el país entiende que no recibió ningún beneficio de la Cámara de Industria. El 81,8% dice que no se ha beneficiado en nada por el Ministerio de Trabajo. Sólo el 6,92% recibió apoyo del Ministerio de Industrias. De Dinapyme el 55,3% entiende que no recibió ningún beneficio. El mayor apoyo fue de las Intendencias según el 25,7%.
La mayoría son mujeres, 66,7%, entre los 40 y 49 años.
El 29,1% de los artesanos está en Montevideo. El 13% en Canelones, el 6,4% en Paysandú y el 6% en Rivera. La mayoría trabaja en lana, con un 22,4% y le sigue la madera con un 20%, cerámica 11,3%.
El 31% tiene enseñanza técnica y el 23,2% hizo hasta tercero de secundario.
El 30,9% realiza ventas por encargo, el 27,1% en taller y el 18,8% en ferias.
El componente más importante del trabajo artesanal es el diseño, según el 43%.
Productos que insumen hasta 15 días de paciente trabajo
Juego de vasijas curvas | Precio: $ 1,140
Son hechas con cerámica. Como realizan 40 por vez, a Susana le cuesta especificar cuánto tiempo necesita para hacer cada uno de los juegos. Sin embargo, contó que para hacer la serie precisa varios días. Hay que esperar que se seque y luego se cuece la cerámica en horno de leña.
Reloj "uruguayo" | Precio: $ 490
Es una chapa de madera cortada. El tamborilero es hecho "pedacito por pedacito", explicó Estela que fabrica este tipo de artesanías junto a su familia. Es pintado con laca. Para hacer un reloj están un día, pero los hacen en serie. El comprador lo lleva en cajas de cartón.
Títeres: "artesanía utilitaria" | Precio: $ 65 y $ 250
Los títeres de guante, dedo y marionetas son hechas con papel de pasta. La cabeza, los pies y las manos son moldeados a mano con este material. La ropa es hecha con tela y el pelo de lana. Lucía dijo que es una artesanía utilitaria porque los niños juegan con ella y sirve para que se expresen.
Cuadro del Candombe | Precio: $ 4.700
Es un óleo con marco de madera y hierro con diseño de Candombe y Carnaval. Martín cuenta que demora entre 10 y 15 días en hacerlo. El tiempo depende de la inspiración. Prefiere hacer cosas que le nazcan, como ésta, pero admite que pinta también temáticas comerciales.