BUENOS AIRES ANSA Y AFP
Las dos centrales sindicales de Argentina realizarán hoy un paro nacional con movilizaciones en repudio del asesinato del profesor Carlos Fuentealba, a manos de la policía de la provincia patagónica de Neuquén.
El gobernador de esa provincia, el candidato presidencial Jorge Sobisch, un rival político del presidente Néstor Kirchner, es sometido a intensas presiones para que renuncie. Incluso la oposición provincial anunció que pedirá hoy su juicio político, pedido que tiene nulas posibilidades de avanzar ya que el oficialismo domina la legislatura neuquina.
Pero el paro nacional de hoy configura un hecho casi inédito, ya que por primera vez en los últimos seis años confluirán en forma coordinada la mayoritaria central obrera oficialista, la Confederación General del Trabajo (CGT), y la minoritaria e izquierdista Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
Fuentealba murió el jueves pasado, un día después que un policía le disparara una granada de humo en la cabeza, cuando participaba de una movilización en demanda de aumentos salariales.
Mientras la CGT -que nuclea a ocho millones de trabajadores- convocó a un paro nacional de una hora al mediodía de hoy, en coincidencia con la marcha que la CTA realizará hasta las oficinas del gobierno de Neuquén en Buenos Aires. Esto garantizará la paralización de los buses del transporte público, los ferrocarriles y los subterráneos de la capital argentina.
La mayoría de las organizaciones sociales, estudiantiles, de derechos humanos y sindicales de Argentina han adherido a la jornada de protesta del lunes, incluidas las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.
Por el contrario, los partidos políticos evitaron hasta el domingo comprometer su apoyo a la marcha, a excepción de las fuerzas de izquierda y el Partido de la Revolución Democrática PRD (kirchnerista) del diputado y escritor Miguel Bonasso.
Solo. Sobisch, con aspiraciones presidenciales apuntaladas por la riqueza petrolera de Neuquén, ha sido abandonado por sus eventuales aliados políticos como Mauricio Macri, diputado nacional y candidato a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Macri calificó de "hecho detestable" el asesinato de Fuentealba y dio por "sepultada" su alianza electoral con Sobisch.
El gobernador Sobisch redobló ayer su apuesta y, en declaraciones a la prensa, no sólo reivindicó la "legalidad" de la represión para evitar que los docentes cortaran una ruta de su provincia, sino que acusó al presidente Kirchner de "cínico e hipócrita" por "aprovechar en forma miserable" la muerte del profesor de química.
Sobisch también criticó a su ex aliado Macri al decir que pensaba que este "tenía otra fortaleza moral". "Por lo menos podría haber llamado por teléfono y decírmelo", dijo al lamentar enterarse por los diarios la ruptura de su alianza.
Temen disturbios
Con el antecedente del jueves, cuando miembros del grupo Quebracho arrasaron con un local partidario de Jorge Sobisch en Buenos Aires, las autoridades temen que hoy se produzcan nuevos desmanes durante la marcha convocada para hoy hacia la Casa de Neuquén. También el jueves hubo un intento de saqueo a ese recinto, evitado por la policía.