Campeones y mimados: hasta les llevaban los bolsos al baño

El Cruz del Sur ganó por equipos adentro y afuera de la ruta

Carlos Montaño

El Cruz del Sur, ganador por equipos en la Vuelta Ciclista del Uruguay, le hizo un homenaje pocas veces visto al ciclismo asociado adentro y afuera de la ruta.

La ayuda mutua en el asfalto (al igual que en Rutas de América) se palpó desde el vamos.

Jorge Bravo, Daniel Fuentes, Mario Sasso, Julian Olivera, Gonzalo Tagliabue y Wilder Miraballes despilfarraron inteligencia táctica y granítica moral en los momentos centrales de la competencia.

Gonzalo Tagliabue, poseedor de un notable sprint y en condiciones para triunfar en más de una etapa, no hizo ni una sola mueca cuando lo mandaron a ponerse el overol.

El ciclista de 23 años, a poco de culminar la séptima etapa que unió a Mercedes con Carmelo (el día posterior al triunfo de Bravo en la contrarreloj) nos dijo casi sin aliento: "Ahora hay que trabajar para Jorge (Bravo). Pretendemos la general. No perdemos de vista la clasificación por equipos, pero queremos que Jorge triunfe".

Los hombres increíbles -calificativo otorgado a diario por Bravo al referirse a sus compañeros- tuvo en Julián Olivera a otro peón. Dejó hasta su última gota de sudor. En la etapa definitoria estuvo al borde del desmayo cuando en el pelotón la lucha era encarnizada entre su club, el Villa Teresa y el Alas Rojas.

Wilder Miraballes resignó los premios especiales y le dio velocidad a los contraataques de cuadro mientras Mario Sasso tuvo en todo momento una marcha pareja.

Daniel Fuentes fue el as que el técnico tuvo en la manga para el caso que Bravo viera comprometida la condición de malla líder de la prueba.

El cubano disimuló su inactividad. La fractura el año pasado lo tuvo a maltraer, pero no lo amilanó. Por el contrario, se prendió con todo al pedal y rodó en varios momentos con marcha violenta.

Bravo fue el tesoro preciado, pero uno de los más humildes. Se llenó todos los días la boca hablando de las cosas que hacían bien los demás.

No se quejó de los subterfugios utilizados por sus adversarios para sacarlo de la troya. Sólo tuvo un incidente al final de la séptima etapa con Milton Wynants que al parecer le reclamó al malla oro un supuesta mala acción durante la contrarreloj.

Ese grupo humano de la carretera se hermanó con similar intensidad en los tiempos de sosiego.

El motivo conductor fue la solidaridad, la gratitud y el asombro por la dedicación de los dirigentes, mecánicos, cocineros y acompañantes. "Al club no le faltó nada. Hasta nos llevaban los bolsos al baño", confesó efusivamente Bravo.

Las cifras

2 Triunfos logró el Cruz del Sur en competencias importantes: Rutas de América y la Vuelta 2007

4 Etapas de la Vuelta Ciclista del Uruguay fue en las que Jorge Bravo largó con la malla oro

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