El corte de la frontera entre Argentina y Uruguay, que por primera vez involucra a los tres puentes durante ocho días seguidos, renovó e hizo recrudecer el malestar de los comerciantes de las ciudades afectadas.
Empresarios de Fray Bentos, Paysandú y Salto coincidieron en expresar su malestar a LaNacion.com, aunque la situación en cada una de ellas es distinta.
En Gualeguaychú el enfrentamiento entre asambleístas y comerciantes es antiguo. Tanto como el reclamo contra la pastera de Botnia que volcó a los vecinos en la ruta durante casi todo el verano de 2005 y volvió a hacerlo en noviembre del año pasado, cuando el Banco Mundial aprobó créditos para la fábrica.
Roberto Díaz coordina al grupo de comerciantes de Fray Bentos que, hasta que empezaron los bloqueos, trabajaban en los negocios que rodean el puente San Martín: un free shop, una oficina de despachantes de aduana y un restaurante.
Para él, a esta altura, no hay diálogo viable con los asambleístas. "No hay ningún tipo de negociación y el acercamiento es imposible. Acá hay 214 familias que vivían de la frontera y que ahora no tienen ingresos", relata con tono resignado en diálogo con este medio.