Para Martin Pickering, analista senior de The Economist Group, el gobierno uruguayo está en la misma línea de las administraciones de izquierda moderada que gobiernan en Chile y Brasil. Pickering, que se encarga de realizar análisis político y económico de Uruguay y Chile para The Economist, tiene una visión "bastante optimista" sobre el futuro de la economía uruguaya en los próximos dos años.
"Hay una recuperación muy fuerte desde 2003, en un entorno internacional muy positivo, a pesar de algunas turbulencias en Estados Unidos", afirmó el analista. Y agregó: "Uruguay está aprovechando eso. Crece el empleo en el país y el gobierno puede seguir con su programa de reformas, abrirse a la inversión internacional, fortalecer las instituciones. Si todo sigue igual y la economía mundial crece, el fortalecimiento de la economía uruguaya continuará". Pickering observa mejoras "año a año" en el entorno macroeconómico, político, laboral y en la industria.
Ubicó a Uruguay en el grupo de gobiernos de "izquierda suave", como el de Chile y Brasil. "Son gobiernos que quieren abrirse a los mercados internacionales y a la inversión, pero con inclusión social. Es muy diferente a los nacionalismos de Venezuela y Bolivia y a la izquierda más dura de Argentina". Pickering marcó similitudes entre Uruguay y Chile: "Los dos países tienen poblaciones pequeñas y por esa razón los dos buscan crecer desde afuera, no tienen un mercado interno tan grande. En el mundo hay mercados enormes abiertos, como India o China".
El analista admitió que Uruguay "quiere seguir el rumbo de Chile" aunque hay diferencias entre los dos países. "Uruguay tiene un atraso de deuda pública, que pesa en la economía. También hay diferencias enormes entre los dos países en la apertura de la economía a la participación del sector privado y público", afirmó. También dijo que el presidente tiene "éxito en mantener un rumbo dirigido", a pesar de las diferencias en el seno del Frente Amplio.