L. BALDOMIR Y F. TISCORNIA
El ministro Luiz Furlán mostró la disposición del gobierno de Lula para mejorar el intercambio comercial con Uruguay y ayer firmó un nuevo acuerdo automotriz que regirá hasta junio de 2008. Los privados no quedaron muy conformes.
Ambos países acordaron mantener parte del acuerdo automotriz desde julio de este año y hasta el 30 de junio de 2008, al tiempo que agregaron cuotas de acceso preferencial para autos fabricados en Uruguay.
El "Memorando de entendimiento Brasil-Uruguay sobre la renovación del acuerdo automotriz bilateral" que fue firmado en el marco de un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing y al que tuvo acceso El País, establece que se mantendrán las cuotas de acceso al mercado uruguayo de 6.500 automóviles y vehículos comerciales livianos de Brasil. Se mantienen en 20.000 el limite anual para el acceso al mercado brasileño de automóviles y comerciales livianos uruguayos.
Los que ingresan en ambas cuotas no pagan arancel siempre que tengan un 50% de componente elaborado en el Mercosur. El resto de los autos, camiones y ómnibus no pagará arancel, siempre que tenga un 60% de componente elaborado en el Mercosur, tal como lo establece el acuerdo actual.
Lo que se agregó es que se define una categoría de vehículos utilitarios con capacidad de carga por arriba de 1.500 kilos y cuyo peso bruto total sea menor a 3.500 kilos. Habrá cuotas para que Uruguay venda a Brasil 2.500 de esos vehículos y 2.500 camiones sin pagar arancel, siempre que tengan un 50% de componentes Mercosur.
También se implanta un régimen para vehículos blindados en Uruguay, con una cuota anual de 2.000 unidades con preferencias arancelarias como los anteriores. Furlán dijo que existe un "nicho" dentro de los blindados a través del cual Uruguay puede llegar a una exportación de U$S 88 millones.
Además se conformó un Comité Automotor bilateral que emitirá un informe cada 60 días con los resultados del acuerdo.
El 1° de julio de 2008 se prevé que entre en vigencia la Política Automotriz del Mercosur (PAM), para la cual se iniciarán las negociaciones. El subsecretario de Industria, Martín Ponce de León, sostuvo que la ventaja del plazo es que se "mantiene la presión sobre la necesidad de alcanzar un comercio equilibrado".
En caso de que no se llegue a acordar la PAM -lo que es visto como algo posible dentro del gobierno-, habrá una revisión del acuerdo automotriz que se "basará, entre otros instrumentos, en un sistema de compensación de comercio con bandas flexibles y un período de transición de convergencia".
Fuentes oficiales dijeron a El País que Brasil hará esfuerzos por alcanzar la PAM, porque el acuerdo que tiene con Argentina en este sector también vence en junio de 2008. Las fuentes señalaron que el acuerdo básicamente mantiene lo que está, logra nuevas cuotas para Uruguay y da un marco "de transición" y "señales de los gobiernos hacia los privados".
Esas señales son que si no se llega al acuerdo con el resto del Mercosur, el comercio con Brasil en autos pasa a ser compensado y la propuesta de Uruguay se va a mantener en que el país le venda U$S 3 por cada U$S 1 que compre de Brasil aunque con flexibilidades. Eso supone que "se mantienen las preferencias si nos compran", agregó una fuente. Pese a ello Furlán dijo que el Mercosur "no se creó para tener cuotas".
reacciones. El sector privado local no quedó conforme con el acuerdo aunque los autopartistas son más benevolentes.
El presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, dijo que "no se llegaron a los fines que buscaba el sector porque no se dio un comercio administrado". Ernesto Soler, de la armadora Nordex, dijo a El País que el acuerdo lo que hace es "tirar la pelota para afuera y establecer más de lo mismo" pero que "no resuelve las diferencias que hay con Brasil".
Por su parte, Luis Panasco (de los autopartistas) dijo que "es un avance" con respecto a lo que hay y que espera "que ese desnivel (en el comercio) se achique en un año". Pese a eso agregó que los autopartistas no pueden trabajar con escenarios "a un año de plazo" y reclamó acuerdos a "largo plazo".
Los empresarios brasileños del sector vieron los resultados del acuerdo desde la vereda de enfrente. La vicepresidenta de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos de Brasil, Elizabeth de Carvalhaes, dijo a El País que el acuerdo es "muy positivo" y permite que Uruguay "se tome un año para concretar inversiones en el sector para así poder ingresar en la política automotriz del Mercosur" que es en donde los privados de ese país tienen puesta la atención.
Furlán cumplió el mandato de Lula y volverá a tomar una caña
A dos días de dejar el cargo de ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, y a 30 de haber recibido el mandato del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva de incrementar las relaciones bilaterales, Luiz Furlán se fue de Uruguay ayer con la sensación del deber cumplido. No sólo presentó a 30 pesos pesados de los negocios brasileños a los uruguayos para que concreten negocios, sino que se fue con la firma de un memorando de entendimiento sobre la renovación del acuerdo automotriz bilateral. Antes de subirse al auto para volar en un jet privado a Brasil, el Canciller Reinaldo Gargano se aseguró la vuelta de Furlán. "La próxima lo invito con un café", le dijo, al tiempo que Furlán amplió la oferta y le pidió "un café y una caña", entre risas.
Fondos brasileños financiarían proyectos por unos U$S 260:
El Banco de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil tiene a estudio cinco proyectos de inversión en Uruguay por un monto de U$S 260 millones en los rubros de aeronáutica, saneamiento y agua, gas y transporte urbano, dijo ayer el vicepresidente de la institución, Armando Mariante.
El funcionario dijo que el banco también evalúa (pero con menor avance que los mencionados previamente) financiar proyectos de inversión de la fabricante brasileña de ómnibus Marcopolo, para obras de infraestructura como el puente Yaguarón-Río Branco y en TV Digital, donde Uruguay no eligió el formato y Brasil optó por el japonés.
Además, las autoridades del Bndes y el Banco República (BROU) se reunirán cada tres meses para "no quedar en la retórica" y "pasar a los hechos", agregó Mariante.
El BROU y el Bndes tienen un acuerdo de cooperación para financiar a empresas.
El vicepresidente del Bndes dijo que se estudia realizar un seminario con rueda de negocios entre empresarios de los dos países.
En tanto, el ministro de Desarrollo, Luiz Furlán, dijo que se "llegó a un acuerdo para reabrir una sucursal" del Banco do Brasil en el país. Durante el almuerzo en ADM, señaló que do Brasil es "el más grande financiador (sic) de comercio exterior y vuelve a Montevideo", lo que fue aplaudido por empresarios.
Sin embargo, uno de los encargados de la negociación, el secretario de banca privada de AEBU, Elbio Monegal, dijo a El País que "la mano viene bien", pero "el acuerdo aún no se firmó". "En 2005, Lula dijo que abría y todavía no abrió", agregó.