Fabián Tiscornia
Analistas locales, extranjeros y el gobierno coinciden en que la economía local está en mejores condiciones de enfrentar un shock adverso por las caídas de las Bolsas a nivel mundial que cuando se produjo el efecto tequila y la crisis asiática.
Según los técnicos consultados, no hay, por el momento, señales de que esta crisis haya afectado de alguna manera al país, tanto en una baja de precios de los commodities (carne, lácteos, granos, etc.) como en una reversión de flujos de capital.
Incluso, para algunos analistas podría haber efectos positivos para el país si los problemas en los mercados no persisten. Ayer las bolsas revirtieron su caída tras una semana de desplome (ver nota aparte).
En el Ministerio de Economía se dijo a El País que "no hay una visión alarmista" sobre el fenómeno. Las fuentes señalaron que si bien "es muy prematuro (hacer un análisis) y hay que esperar a ver si sigue", hasta ahora no se ha afectado a la posibilidad de colocar deuda.
El economista Jorge Caumont, dijo a El País que la "semana negra" de las bolsas a nivel mundial, "no es un golpe que tenga efectos permanentes sobre la economía mundial. Sobre todo por las causas por las que se dio. Fueron razones técnicas, hubo una toma de ganancias", luego que las acciones en China sobre todo alcanzaran valores fuera de la realidad.
Técnicos del Banco Central habían trazado un panorama similar. "Fue una corrección, fruto de una visión demasiado optimista de cotización de acciones y bonos que ahora bajan, producto también de alguna baja en la expectativa de crecimiento de la economía de EE.UU.", dijeron
Todos los consultados coinciden en señalar que el país está mejor parado para hacer frente a una crisis bursátil que en 1995 o 1997. Para ello destacan factores que inciden como un mejor manejo fiscal, tipo de cambio flotante y buen nivel de activos de reserva.
El analista para Uruguay del banco de inversión Merril Lynch dijo a El País que "en caso de afrontar un shock negativo se va a sentir muchísimo menos que en el `97".
En eso coincide el economista Adrián Fernández de las consultoras Cinve y CPA/Ferrere. "Si hubiera consecuencias negativas, no serían tan dramáticas como las de la crisis de Asia (en 1997)" dijo a El País.
"La economía regional, y la uruguaya en particular, están en mejor posición. La relación con el tipo de cambio es más equilibrada y si bien hay una relación deuda sobre producto mayor (ver gráfico), está en una situación adecuada y con un superávit fiscal (primario) amplio", agregó.
Por su parte, el vicepresidente para América Latina de la calificadora de riesgo Moody`s, Mauro Leos, dijo a El País que "aun cuando llegara a haber un impacto (en los países de la región por el efecto de la caída de las Bolsas), el choque no sería tan significativo".
Eso se debe a que los países latinoamericanos "se han replegado de emitir deuda en el exterior hacia emisiones adentro de los propios países y a emisiones en el exterior en moneda local".
"Va a seguir habiendo una relativa abundancia de liquidez, pero va a ser más selectiva", agregó el analista.
Para Caumont es probable que no se verifique un incremento de tasas de interés a pagar por colocar deuda por parte de los países emergentes.
COMMODITIES. Otro de los efectos adversos que puede tener la caída de los mercados bursátiles, es una baja en los precios de las materias primas. Las exportaciones uruguayas son básicamente de commodities (como la carne, los granos, lácteos) y una baja abrupta de esos precios podría llevar a frenar el crecimiento económico.
Pero según los analistas esa no es materia de preocupación por ahora.
"Mientras los precios de las commodities estén altos, Uruguay está bien. Todavía el precio de las commodities no ha caído mucho", dijo Goldberg. En tanto Caumont no cree que se vean afectados esos precios.
Por otra parte, la "semana negra" de las Bolsas podría tener efectos positivos para el país.
Según Caumont, se favorecería la paridad cambiaria porque "las monedas se revalúan frente al dólar".
Para Leos, un "efecto interesante" que se puede dar, "es que los mercados diferencien de manera más clara a qué países otorgan los créditos. Aquellos que tienen marcos de políticas económicas más estables, como Uruguay, se verían beneficiados a diferencia de los que solo tienen buenos resultados pero con dudas sobre las políticas". En ese grupo incluyó a Argentina.
Agregó que "existe capacidad de manejo por parte de las autoridades y los recursos para hacerlo" en caso de que los mercados le den la espalda a Uruguay.
Día de alivio para las Bolsas
Después de las fuertes caídas que empezaron el martes de la semana pasada, las principales plazas asiáticas y europeas cerraron con ganancias; subieron las acciones en Wall Street y también en la región.
Los analistas interpretan las subas de ayer como un rebote técnico. Esto se refuerza por el hecho de que aún nadie se anima a predecir si la volatilidad en la cual se hundieron los mercados luego de la corrida bursátil.
Ayer las principales bolsas asiáticas y europeas revirtieron sus tendencias negativas de las últimas cinco jornadas. Los mercados de Wall Street operan en alza, fenómeno que se replicó en las plazas emergentes, como la Argentina, donde el índice Merval cerró la jornada con una fuerte suba del 3,11%, y Brasil, donde el Bovespa trepó un 4,95%.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos Henry Paulson intentó aplacar las preocupaciones acerca de los mercados, al decir en Tokio que la economía global es tan fuerte como en el pasado, y que las reformas en China permitirán atenuar la volatilidad en las bolsas de valores.
En tanto, los precios de los títulos de deuda soberana uruguayos si bien descendieron levemente ayer, mostraron cierta recuperación, al igual que sus pares de países emergentes, ante un panorama más positivo en los mercados accionarios internacionales.
Por su parte los precios de los bonos del Tesoro de EE.UU. bajaron de precio. De esta manera, los inversores salieron del refugio de los papeles seguros para optar por activos más riesgosos pero con mayores rendimientos.
Dado que los treasuries descendieron en mayor medida que los bonos uruguayos, el riesgo país UBI, de República AFAP, retrocedió tres unidades hasta los 201 puntos básicos.
La macroeconomía
Si bien la economía uruguaya previo a la crisis del Tequila mexicana -en 1995- venía registrando diez años seguidos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) , puede decirse que en la actualidad varios de sus fundamentos son mejores a los de aquel entonces. Durante 2006 se logró el mayor nivel de producto histórico del país -a precios constantes- desde que se inició la serie estadística. A su vez, los niveles de inflación actuales (6,4% anual) se ubican por debajo de los valores en la antesala de la crisis mexicana (35,4%) o de la crisis del sudeste asiático de 1997 (15,17%). También las cuentas fiscales están mejor en estos días. En 2006 el país logró un superávit primario de 3,7% del PIB y redujo el déficit global a 0,7% del producto. En 1995 ese desequilibrio estaba en -1,5% del PIB, era de -1,3% del producto en 1997, y escaló a -4% del PIB en 1999, cuando se desató la crisis brasileña. Sin embargo el talón de Aquiles de los fundamentos es hoy todavía el elevado ratio de la deuda sobre producto (70%), en 1995 era 31,7%.
Ultiman detalles de bono
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) está ultimando los detalles documentales del bono en yenes a 10 años equivalente a U$S 256 millones que colocó en Japón. Fuentes técnicas del MEF dijeron a El País que el banco Sumitomo colocó el título entre inversores japoneses y que en pocos días se acreditarán los U$S 256 millones.