Varias entrevistas realizadas a políticos uruguayos por la radio El Espectador pintaron un panorama de cautela y cierta desconfianza en relación a qué tan beneficiosa fue la visita del presidente de Brasil Lula da Silva.
El ex presidente Lacalle opinó en Índice 810 que la visita fue negativa casi en su totalidad: "Lula viene seis horas como de regalo después de haber faltado cuando tuvo que venir (...) Ahora le aceptamos venir de yapa seis horas".
Agregó que el mandatario norteño llegó con un liderazgo "autoproclamado" que "nadie le concedió y que, en todo caso, hay que ganárselo".
Para el político blanco que Lula diga que quiere mejorar el comercio y los negocios con Uruguay "parece una broma. Que levante las restricciones al arroz, que levante las restricciones de los gobiernos locales, después que hable del Mercosur", dijo a El Espectador.
Por otro lado, el ex presidente Jorge Batlle dijo que esta visita no cambió nada. Batlle opinó que a Uruguay "se le dice que los países del Mercosur pueden negociar con Estados Unidos pero siempre que se mantengan las normas del bloque".
"Dice sí pero luego dice no", afirmó el ex mandatario uruguayo. A su juicio, atenerse a las normas del Mercosur implica que Uruguay no puede hacer acuerdos políticos comerciales con nadie.
Finalmente, el Ministro de Ganadería y líder del MPP, José Mujica, dijo que Brasil "no nos desanima ni nos pone un freno para negociar fuera del Mercosur, pero nos recuerda las obligaciones del bloque, aunque también reconoce las asimetrías y su falta de liderazgo", reconoció a Índice 810.
Consideró importante mejorar las relaciones con Argentina, ya que "Brasil no nos va a conceder nada en lo que no esté de acuerdo con el otro hermano mayor", finalizó.
El País Digital en base a El Espectador