El actor Julio Chávez, que ganó el Oso de Plata en Berlín por el film El otro, asegura que nunca sintió que tenía posibilidades de obtener el galardón. Se sentía tan lejos del premio que le costaba imaginarse al lado de los otros candidatos.
"Cuando me hablaban de que también eran candidatos Robert De Niro, Gérard Depardieu o Matt Damon, pensaba que estaba buenísico que me hayan invitado a la fiesta, pero no podía suponer que iba a ganar y me iban a poner en la cabecera de la mesa", declaró el actor.
Con El otro, Chávez obtiene una nueva distinción en Berlín, donde el año pasado compartió el premio Alfred Bauer (fundador del festival) a El custodio, de Rodrigo Moreno, que lo tenía por protagonista.
Chávez estuvo apenas veinte horas en la Berlinale, por lo que su Oso fue recogido por el director de El otro, Ariel Rotter. Con los dos trofeos ganados (también consiguió el prestigioso Premio Especial del Jurado), el cineasta, colegas y amigos se fueron a festejar en un club muy elegante.
De acuerdo al enviado del diario Clarín, eran pocas las expectativas que existían para la película, aunque muchas sobre su protagonista. Según trascendidos, desde el día de su exhibición, Chávez tuvo algunos defensores de lujo en el jurado, como el cineasta Paul Schrader y los actores Willem Dafoe y Gael García Bernal.
"Berlín tiene un profundo significado para mí", comentó Chávez. "Ahí nació mi padre y de ahí tuvo que huir por ser judío. En las horas que pasé allá, y sobre todo al subir al escenario, sentí que mi padre hubiera estado orgulloso de que me aplaudieran en el sitio del que alguna vez lo habían echado". El actor dijo que tras el anuncio del premio, habló con Ariel Rotter con "más lágrimas que argumentos".
El otro había desatado opiniones bastante extremas. Tras el pase de la prensa, la acogida fue bastante fría, pero ante el público recibió aplausos. La historia que narra el film tiene reminiscencias borgianas. Narra la historia de un abogado porteño que emprende un viaje a Entre Ríos, se da cuenta que quien está a su lado ha muerto y decide tomar la identidad del fallecido.
Para Rotter, los premios vienen a reafirmarlo para "seguir contanto las hitorias que tenga necesidad de contar y hablar de mis fantasmas y temores", decía a Clarín. "Este es el premio no sólo a la película sino a toda una generación de cineastas argentinos. (Los que) Hacemos películas para personas".
Generación: Los Osos son el reconocimiento para una generación y no sólo para un filme