Lunes | 19.02.2007
Montevideo, Uruguay | 12:00
  - Nacional
Buscan en Uruguay a hijos de desaparecidos de Argentina
Investigación. Hay 140 casos. Jóvenes intentan conocer su indentidad

NATALIA ROBA

Jóvenes nacidos entre 1974 y 1978 adoptados o con la presunción de serlo, se contactaron con la Comisión para la Paz, Serpaj o Familiares para conocer sus orígenes. Seis años después la indagatoria dio resultados pero la búsqueda continúa.

El estado público que tomó la búsqueda de los desaparecidos a raíz de la instalación de la Comisión para la Paz, en el gobierno de Jorge Batlle, reactivó la inquietud de decenas de jóvenes que procuran conocer su identidad. En total se investigan 140 casos.

En el 50% de esos casos la búsqueda la iniciaron los propios jóvenes. Los interesados relataron que escucharon conversaciones de familiares que despertaron sus sospechas, o existe la coincidencia de que fueron adoptados por militares o policías. La otra mitad fueron denunciados por terceras personas. Incluso por madres que dieron a luz en el Hospital Militar o en el Pereira Rossell a hijos que murieron, pero están convencidas de que sus hijos viven y quieren confirmarlo.

Una abogada del Servicio de Paz y Justicia y un integrante de la Asociación de Familiares de Desaparecidos "heredaron" la investigación que surgió en la Comisión para la Paz. Natalie Ryan y Eduardo Pirotto llevan adelante la búsqueda en la más absoluta reserva.

A unos seis jóvenes, ante la presunción más firme del vínculo con la dictadura, se les realizó una prueba de ADN en Buenos Aires, donde existe banco de ADN de personas desaparecidas. En tres casos aún no hay resultados, mientras que otros tres han dado negativo en primera instancia, debido a que el universo que tiene el banco es acotado.

Sin embargo, "no se trata de casos descartados en la medida en que el banco se sigue nutriendo de información. Son tres casos que han quedado registrados", explicó Ryan.

Asmismo, hay un caso de los denunciados por terceros en el que existen "sospechas muy fuertes, después de agotar la búsqueda de indicios o datos", sostuvo Pirotto. El joven adoptado por un militar fallecido, estuvo en condiciones de dar su muestra pero no lo hizo.

"Nosotros tenemos una máxima. En estos casos, más importante que llegar a la verdad es cómo se llega. Se trata de personas que viven entre nosotros, no es buscar restos y hay que respetar los tiempos de esas personas", afirmó.

En otros 15 casos fue descartado el vínculo con desaparecidos. Luego de investigar sus orígenes, se ha llegado a averiguar la identidad de los padres. En el resto de los casos -más de cien- se sigue adelante.

PROCESO. Muchos de los jóvenes que iniciaron la búsqueda, siguen en contacto permanente con Familiares, llaman periódicamente. Otros, luego de entablar un primer contacto no se comunicaron más, pero Pirotto y Ryan siguen adelante con sus casos y si surgen novedades se comunicarán con ellos.

Cuando estas personas se acercaron a la asociación, luego de escuchar sus historias, les explicaron que es un trabajo duro. "Les aconsejamos que no se generen expectativas porque muchos casos no vamos a poder resolverlos", relató Ryan.

"Es bastante bravo y por más que lo descartemos de entrada, igual los atendemos porque no tienen a dónde recurrir. Uno abre la puerta, atiende, escucha. Son temas muy fuertes y delicados", agregó. Incluso informó de un caso extremo, de una chica que necesita un trasplante de médula, del que depende su vida y hasta el momento no ha encontrado a sus familiares.

Pirotto señaló que "generalmente el que se busca a sí mismo viene con una carga afectiva en un marco de conflicto familiar muy fuerte. Hay una diferencia si la persona es soltera. Yo entiendo que se afronta con otra entereza la situación cuando se es padre y hay una familia apoyando".

ADOPCIONES. En esta tarea que llevan a cabo desde hace más de cinco años, Pirotto y Ryan se han encontrado con la realidad de las dificultades y hasta irregularidades que existen en materia de adopciones. "Si hoy en día es bastante terrible, me pregunto lo que sería hace 30 años cuando no había institucionalidad", comentó la abogada.

Ambos coincidieron en que el nuevo Código de la Niñez y la Adolescencia, mejoró la situación debido a que estableció que a todos los seres humanos tienen derecho a conocer su identidad.

A partir de ese momento los jóvenes se presentan en las sedes judiciales y la Justicia debe investigar sus casos, solicitando información al Registro. Sin embargo, Ryan afirmó que "muchas las partidas no arrojan resultados y ahí nos detenemos. Si en el Registro no hay información es muy difícil avanzar". Actualmente todos los casos ya han sido llevados al Registro pero todavía no han informado.

Pirotto destaca los casos en los que han tenido resultados felices "porque se encontró la documentación o porque se propició el diálogo familiar, se aflojaron tensiones".

Ryan recordó el caso de un joven que se presentó porque tenía la intuición o recuerdo de que tenía un hermano mellizo o gemelo y lo encontró. Además aseguró que "en el momento en que el que se busca a sí mismo toma la decisión tampoco para, viene acá pero empieza a averiguar por otro lado. Mucha gente logra llegar".

Búsqueda de niños detenidos

A partir del año 2000 se acercaron a la Comisión para la Paz, al Servicio de Paz y Justicia, y a la Asociación de Familiares de Desaparecidos, jóvenes que tenían la presunción o la certeza de ser adoptados para conocer su identidad.

Familiares ya venía trabajando en el tema debido a información que tenía desde la reapertura democrática. Se trabajó desde entonces estrechamente con las organizaciones de Madres y Abuelas de Argentina.

En Argentina esta práctica llevó aestablecer que de 30.000 desaparecidos, alrededor de 500 eran niños. De ellos 78 han sido ubicados y se les restituyó su identidad.

Los 14 niños uruguayos que fueron víctimas de estos casos, y que habían sido detenidos en Argentina fueron hallados y recobraron su identidad.

Los niños que aún se buscan en Uruguay son hijos de desaparecidos argentinos. Hasta el momento la única hallada en el país fue Macarena Gelman, hija de María Claudia García y Marcelo Gelman. Fue ubicada en el 2000 por su propio abuelo, Juan Gelman y el ex presidente Jorge Batlle.

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Equipo. Eduardo Pirotto y Natalie Ryan llevan adelante la investigación desde hace más de cinco años desde Familiares.
Foto: El País

Fernando Pena

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