Daniel Garín
Para un país ganadero como el Uruguay, donde la carne es el principal rubro exportable, incrementar la cantidad de novillos y vientres es la salida para crecer. El mes que viene se hará un nuevo llamado, ahora incorporando al sector ovino y manteniendo el direccionamiento de la asistencia a los planes de gestión aportados por los pequeños y medianos ganaderos. "Nos parece que la cría debería ser una política de Estado. El 60% de los pequeños ganaderos vive aislado de sus familias, nunca integró emprendimientos asociativos con sus pares y las tecnologías de bajo costo para aumentar sus indicadores no les ha llegado y si les llega, se les dificulta aplicarlas"
-A un año de la puesta en marcha del programa ¿qué balance realiza?
-Hemos conseguido firmar contrato con cerca de 200 planes de gestión aportados por el sector privado. Los aprendizajes nos llevan a algunas reflexiones importantes, referidas a características vinculadas a las necesidades de adecuación que estarán reflejadas en el nuevo llamado.
Sobre la base de promover la cría entre pequeños y medianos productores una de las dificultades grandes que nos encontramos fue que, paradójicamente, hoy la cría contempla a dos grandes grupos de productores.
Los que han podido incorporar tecnología y tienen indicadores productivos muy altos y, los que están bastante lejos de haber recibido mejoras tecnológicas que los hacen tener indicadores productivos bastante bajos.
-Hay tecnologías de bajo costo que los productores no están aplicando. ¿A qué se debe?
-La mejora tecnológica es un aspecto que merece un comentario particular.
La cría es la expresión de la combinación del recurso campo natural, el recurso animal y el conocimiento del ganadero, para optimizar el uso de esos dos recursos biológicos.
Las tecnologías de manejo son conocidas, están suficientemente validadas desde el punto de vista productivo y económico. En primera instancia uno tendría que pensar que no es una limitante la disponibilidad de tecnologías para mejorar los indicadores productivos de la cría.
Pero la gran paradoja que nos encontramos con la intervención del programa ganadero, ahora con un énfasis en trabajar en los pequeños y medianos productores, es que esa tecnología no está llegando a destino.
-¿Por qué considera que los ganaderos no las aplican?
-Hay indicadores que llaman la atención. Sin ir más lejos, de los beneficiarios que hoy tienen contrato, el 40% llegan a sus establecimientos por caminos de tierra y están separados de su familia, porque ésta vive en la ciudad y ellos en el campo.
El 60% de los beneficiarios nunca han integrado emprendimientos asociativos, no integran grupos de productores y tampoco están vinculados a ámbitos gremiales. Si tenemos en cuenta las dificultades de acceso al establecimiento y que no tienen contacto con sus pares, las tecnologías de bajo costo están muy amenazadas para que lleguen a destino. Nos parece que la cría, en ultima instancia, tendría que ser una política de Estado.
-¿Y qué se está haciendo desde esferas oficiales?
-La vocación que tiene el MGAP en estos momentos es tratar de intervenir esencialmente en los que han quedado más rezagados que son los pequeños y medianos productores. Ese rezago se debe a que les ha costado llegar las tecnologías y si les llegaron les ha costado mucho más adoptarlas y buscar su eficacia.
Hay otra porción de la cría que está asociada a productores más grandes, que la incorporaron y tienen un comportamiento diferente.
-¿Cuándo se estaría haciendo el nuevo llamado a planes de gestión?
-En en el mes de marzo. Si bien es cierto que hemos estado desarrollando el tema con el bovino, el llamado tiene previsto la participación de los lanares. Los nuevos llamados incluirán estas dos especies.
Con los lanares estamos teniendo problemas de extracción. Es un problema muy sentido y real. El MGAP está trabajando buscando activar mecanismos de salida.
Para eso se buscó seguir incrementando la faena de ovinos en un número importante y se están haciendo trabajos tendientes a que plantas que están a media máquina o están cerradas, se pongan a funcionar y esencialmente concentren el trabajo en el ovino, pensando en las categorías adultas, que son las que tienen menor extracción.
Todo ese accionar va a dar resultados a muy corto plazo y tras esa situación, el ovino, que es el rubro que ha estado más golpeado en los últimos dos años, va a empezar a tener una posibilidad de colocación.
-¿En un futuro se trabajará también con otros rubros?
- Todavía no hay definiciones. La idea es que, en el transcurso del año, poder poner en marcha algunos emprendimientos complementarios, destinados a otras especies vinculadas al sector granjero.
Estamos trabajando para abarcar rubros como la lechería, la avicultura y la cría de cerdos. En el marco de ese análisis también vamos a ver en qué aspectos podemos contribuir a dinamizar la cadena láctea.
Perfil
Nombre: Daniel Garín
Edad: 40 años
Otros datos: Dirige el Programa Ganadero del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, hoy orientado a la cría vacuna
Vocación de docente
Es el hombre clave del ministro Mujica en materia de denominación de origen e identificación animal. En este tema cuenta con un doctorado en España y conoce de cerca las experiencias europeas. Tan es así que desde un primer momento integró la comisión de trabajo que analizó y puso en marcha el Sistema de Identificación y Registro Animal, el pilar uruguayo en materia de trazabilidad individual en la ganadería de carne. Pese a las exigencias que le impone estar al frente de un proyecto que promueve el fortalecimiento y/o integración grupal de productores, continúa trabajando como docente.
Antes dictaba clase en Agronomía y Veterinaria, pero hoy sólo mantiene algunas horas en el principal centro de formación de médicos veterinarios.
Garín fue productor agropecuario "hace mucho tiempo" y ha venido desarrollando algunas consultorías esporádicas para el sector privado.
Fiel a su vocación de docente, a Garín le gusta desarrollar las respuestas, pero siempre responde en forma precisa, sin darle largas al tema.
Juntos para asistir mejor al productor
El Programa Ganadero está interactuando con Uruguay Rural y con el Programa de Producción Responsable. "Son tres programas con financiamiento externo de organismos internacionales distintos. A pesar de ello, los tres programas ya nos estamos cruzando la base de datos de los beneficiarios", destacó el director del Programa Ganadero, Daniel Garín en diálogo con El País.
Eso ha permitido que "algunos pocos productores que estaban con solicitudes superpuestas, se pudieran discriminar y se han detectado algunas propuestas de sector privado que se han presentado a más de un proyecto, pero que son complementarias".
Pueden haber sistemas de producción que estén siendo asistidos por más de un proyecto, pero "las actividades que se están financiando por cada proyecto, son complementarias para mejorar el desarrollo de la productividad", explicó el jerarca. Este mecanismo quedó operativo a fines del año pasado.
Hay fondos para 1.200 planes de gestión
-¿Hay dinero suficiente para cuántos planes de gestión?
-El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca hoy tiene disponible dinero para dinamizar la cría a través de los proyectos.
En el programa ganadero hay rubros para más de 1.200 planes de gestión, de emprendimientos de pequeños y medianos productores.
Esos fondos ya están disponibles, pero el programa tiene una cuota importante de participación del sistema privado para que pueda funcionar.
A principios de 2006 comenzamos con un diseño que tenía algunas imperfecciones. Hemos interactuado con el sector privado vinculado a la cría que nos han sugerido cambios, los hemos reflejado y van a estar pautados en el nuevo llamado que haremos en el mes de marzo.
Los dineros están listos, el programa se apoya en la iniciativa del sector privado y estamos a la espera de que se intensifique la participación de los productores.