Las instalaciones del Frigorífico Anglo volverán a cobrar vida luego de décadas de abandono gracias al influjo del movimiento inversor que generó Botnia en Fray Bentos y a la explosión de los cultivos agrícolas en el litoral.
En abril el Laboratorio Tecnológico del Uruguay y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria abrirán un laboratorio que funcionará en el propio edificio del Anglo a través del cual se controlarán las emisiones de la planta de celulosa que construye Botnia. Las oficinas ocuparán 600 metros cuadrados y estarán divididas en departamentos para análisis forestal, medioambiental y de químicos.
A esto podría sumarse el desembarco de la gigante brasileña Petrobrás dentro del predio. La compañía se haría cargo del puerto que hoy está derruido y de dos tanques con capacidad para 5 millones de litros para almacenar fertilizante líquido traído de Brasil para luego venderlo en todo el país.
El presidente para Uruguay de Petrobrás, Clovis Correa, dijo a El País que el negocio de los fertilizantes "tiene un alto potencial en Uruguay y, especialmente, en Fray Bentos porque en el litoral se produce mucha soja y girasol, que son grandes demandantes de fertilizante".
asociación. Correa dijo que la compañía tiene "varias plantas de fertilizantes" y que actualmente estudian "la demanda y las posibles asociaciones con empresas" para invertir en el sector importando el producto.
El director de Desarrollo de la intendencia de Río Negro, Alfredo Irureta, dijo a El País que el proyecto ya fue sometido a la aprobación de la Unidad de Gestión Territorial del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Todavía resta la aprobación de Ancap y de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.
Petrobrás se comprometió a reconstruir el muelle, reparar los accesos y dotar la zona de un paseo turístico. Las obras implican una inversión cercana a los U$S 300.000 dijeron fuentes de la comuna a El País.
La operativa se daría con barcos cisterna que se amarrarían al muelle del ex frigorífico. Desde allí se impulsaría los químicos hasta los depósitos mediante la utilización de cañerías subterráneas que se extenderían unos 500 metros.
La operativa logística del transporte del fertilizante la haría la empresa naviera Shandy, dijo a El País el intendente de Río Negro Omar Lafluf.