RICARDO SOSA
Economistas, técnicos de gremiales empresariales y analistas de agencias de riesgo coinciden con la prudencia del equipo económico de cara a la Rendición de Cuentas de 2008 que el gobierno presentará en abril.
Al igual que los técnicos de Economía y Planeamiento y Presupuesto, los privados prevén que el próximo año habrá poco margen fiscal para aumentos de gastos y creen que se debe estar atento ante ajustes en el benigno contexto internacional que disfruta el gobierno desde sus inicios.
La presión por más gastos volverá en el primer año sin programa con el Fondo Monetario Internacional. Para los privados esto no debería dar lugar a la flexibilidad dado que la deuda pública sigue siendo alta y los mercados estarán atentos a los pasos que dé el gobierno fijando los gastos al año previo al de las elecciones de 2009.
El gobierno quiere acelerar la discusión este año y enviará el proyecto de Rendición de Cuentas en abril en lugar de junio. Los funcionarios coinciden que habrá "poco espacio fiscal" para aumentar el gasto previsto en el presupuesto, según las consultas de El País. Para 2007 se dio un aumento de erogaciones de U$S 312 millones en gastos de funcionamiento e inversiones. Una muestra que hay poco espacio es que el gobierno apuesta todas sus fichas a la concesión de obras y servicios públicos a través de una nueva ley que aprobará en 2007.
La asesora económica de la Cámara de Comercio, Dolores Benavente, dijo que la propuesta será "una señal muy fuerte" para el empresariado y que un proyecto austero "permitirá a los agentes recuperar algo de tranquilidad" ante los reclamos dentro del propio gobierno sobre aumentos de gastos. En los sucesivos proyectos de Rendición de Cuentas "debería primar la austeridad" ante un cambio en el contexto internacional y regional. A su juicio debe tenerse cautela porque la "reforma tributaria puede traer una desaceleración del crecimiento económico nacional".
REFORMA. El analista Jorge Caumont opinó que el espacio fiscal para 2008 "será escaso" aunque el país seguirá creciendo aunque menos que en los años anteriores. "Habiendo todavía déficit global decir que existe espacio para aumentar el gasto es muy arriesgado", sostuvo.
Benavente y Caumont recordaron el peso de la deuda e invocaron la necesidad de llevar efectivamente adelante la reforma del Estado. "Si se va hacia una profunda reforma del Estado no se puede partir de un situación de gastos excesivos relacionados a una estructura que muy probablemente tenga que redimensionarse", dijo la asesora de la cámara.
Caumont apuntó a los peligros que se enfrentaría si se expande el gasto y luego hubiera una desmejora de la coyuntura internacional. La deuda todavía es alta y si cambian las condiciones "puede traer problemas". El economista dijo que en ese caso se debería ajustar la cuenta corriente de la balanza de pagos lo que llevaría a una suba del tipo de cambio.
PRESIONES. La puja por mayores ingresos se dará en el año bisagra del gobierno y donde se deberán definir gastos para un año antes de las elecciones. El analista para Uruguay de Standard & Poor´s apostó por "el compromiso" del gobierno con las políticas de responsabilidad fiscal "estén acordadas o no con el FMI". Aunque le parece "temprano" para hablar de la presión por la cercanía del año eleccionario, Briozzo dijo que "el gobierno ya ha demostrado que tiene un enfoque fiscal serio". "Esperemos que éste continúe más allá de los desafíos que aparezcan por delante", dijo el analista de S&P.
Benavente dijo la deuda sigue siendo "muy importante" y advirtió que los mercados "califican y juzgan" la política económica "con tanta o más dureza" que organismos como el FMI, lo que exigirá "prudencia". Caumont no tiene dudas: la decisión será del presidente Váz-quez que definirá entre las pujas de aumentos y la negativa del equipo económico.
Entre la holgura y la liquidez
El analista para Uruguay de Standard & Poor´s, Sebastián Briozzo, dijo se debería trabajar con un escenario de "menor liquidez" en los mercados para 2008. El país podría cerrar este año con una situación "todavía más holgada" que la actual en materia de necesidades de financiamiento. Para Briozzo, el mercado seguirá dando "oportunidades" a países como Uruguay para "mejorar" el perfil de su deuda.