ARTIGAS | JAVIER BERTALOT
Policías de la cárcel de Artigas, con asistencia de efectivos de dos seccionales policiales y del GEO (Grupo Especial de Operaciones), impidieron ayer que un peligroso recluso del centro penitenciario departamental se fugara en horas del mediodía.
Se trata de Hugo Severo, un recluso con varios antecedentes penales que se encuentra allí desde el mes de noviembre por un intento de homicidio contra un policía. Ayer aprovechó un descuido de la guardia y, sin que nadie lo viera, se trepó al techo de la cárcel para iniciar su fuga.
Las autoridades notaron casi de inmediato que Severo no estaba en el pabellón que le corresponde y activaron la alarma de emergencia. De inmediato se armó un operativo. La manzana de la cárcel fue cercada por la Policía. En pocos minutos Severo fue localizado. Estaba sobre el techo de la Jefatura, pronto, en pleno "operativo de escape".
Al ser visto, Severo corrió hacia una torre de hierro que sostiene las antenas de los equipos de radio. Se trepó a la misma y desde allí solicitó a gritos la presencia de un abogado y de un juez. Fuentes policiales dijeron a El País que pretendía negociar una reducción de su pena.
El magistrado se presentó en el lugar. Conversó durante varios minutos con Severo. Finalmente logró que abortara el intento de fuga. El recluso se bajó de la torre y fue conducido a su celda.
En la cárcel de Artigas hay 112 presos (la gran mayoría hombres) en los ocho pabellones que cuenta, según un informe de actuación y evaluación del sistema penitenciario nacional entre 2005 y 2006.
Varias personas (sobre todo los vecinos de la zona) fueron testigos del intento de fuga. El operativo policial se hizo a plena luz del día, en un horario de mucho movimiento.