Las dos Coreas buscan aliviar tensiones

Seúl - Las dos Coreas reanudarán a finales de este mes en Pyongyang su proceso de reconciliación, tras pactar hoy el reinicio de las conversaciones interministeriales que habían estado bloqueadas desde hace siete meses, informó el Gobierno surcoreano.

Este pacto, sellado en una reunión de trabajo celebrada en la ciudad norcoreana de Kaesong, contribuye a relajar aún más la tensión en la península de Corea, tras el acuerdo alcanzado hace dos días en Pekín por las dos Coreas, EEUU, China, Rusia y Japón para la desactivación nuclear de Pyongyang.

Un comunicado divulgado hoy por el Ministerio para la Unificación de Corea del Sur apela al "espíritu de la declaración conjunta del 15 de junio", en referencia a la primera cumbre entre los dos países celebrada en el año 2000.

En aquella ocasión, el entonces primer ministro surcoreano, Kim Dae-jung, y el líder norcoreano, Kim Jong-il, acercaron las hasta entonces irreconciliables posiciones de la Corea del Norte aislacionista y la Corea del Sur partidaria del libre mercado.

Este primer contacto permitió que por primera vez se pudieran reunir familias coreanas separadas por la guerra que asoló la península de Corea entre 1950 y 1953 y la separó en dos países, uno en la órbita soviética y otro en el mundo capitalista.

La próxima ronda de contactos interministeriales constituirá la vigésima de este tipo y se celebrará entre el 27 de febrero y el 2 de marzo en la capital norcoreana.

Los contactos intercoreanos se interrumpieron hace siete meses cuando Pyongyang ensayó un lanzamiento de misiles el pasado julio y empeoró aún más la situación con la prueba nuclear del pasado 9 de octubre, que encendió las alarmas de EEUU e incluso de China, que no desea un foco de inestabilidad en su patio trasero.

En la próxima reunión ministerial se espera discutir la reanudación de la ayuda humanitaria surcoreana de arroz y fertilizantes, que Corea del Sur decidió suspender tras el lanzamiento de misiles de julio.

Pyongyang respondió a este movimiento interrumpiendo las conversaciones intercoreanas y las reuniones de familiares separados por la guerra.

En la próxima reunión ministerial, Seúl abordará los asuntos de la línea de ferrocarril que uniría las capitales de ambos países y otros proyectos económicos que se vieron bloqueados desde el pasado julio, cuando se celebró el último encuentro intercoreano de este nivel.

Antes de la salida hacia Kaesong de la delegación del sur, el ministro surcoreano de Unificación, Lee Jae-joung, expresó el deseo de que estos contactos ayuden no sólo para la solución del programa nuclear norcoreano, sino también a afianzar la paz en la península.

El acuerdo a seis bandas firmado el martes en Pekín parece haber cambiado de tono el ambiente en la península coreana, después de que los graves problemas económicos de Corea del Norte obligaran a Pyongyang a ceder en su ímpetu nuclear a cambio de un millón de toneladas de ayuda en forma de energía.

El presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, afirmó en Madrid, donde se encontraba de visita oficial, que además de solucionar la crisis nuclear, el acuerdo de Pekín contiene elementos para asentar una paz duradera en la península coreana y formar un sistema multilateral de cooperación en seguridad para el Noreste de Asia.

Pero aunque Seúl recibió el acuerdo alcanzado en la capital China con satisfacción, también lo hizo con cautela, al considerar que aunque el pacto rebaja la tensión en la zona, el proceso de desmantelamiento nuclear será un camino difícil.

Entre otras cosas, Corea del Sur deberá costear 11.700 millones de dólares en ayuda fundamentalmente energética para su vecino del norte.

Serán en parte para sufragar la cuota de 200.000 toneladas de petróleo pactada en Pekín y en parte para suministrar dos millones de kilowatios de electricidad prometidos en un pacto anterior.

EFE

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