"Debo reprimirme para no cantar"

Gira. Lo que se escuchará en el Conrad empezó en Estados Unidos e Inglaterra hace un año. 350x423
Gira. Lo que se escuchará en el Conrad empezó en Estados Unidos e Inglaterra hace un año.

LA NACION / GDA

El hombre que alguna vez aseguró que en su carrera el sex appeal ha sido más importante que el talento estará el sábado en el Conrad. El cantante galés en 1965 compartió escenario en el programa de televisión Top of the Pops con The Beatles y The Rolling Stones; fue amigo de Elvis Presley y es objeto de culto de toda una nueva generación de jóvenes, gracias a sus participaciones entre decadentes y reveladoras tanto en la serie Los Simpsons como en el final feliz del film de Tim Burton Marte ataca. La voz detrás de hits universales como It` s Unusual, Sex Bomb o What`s New Pussycat.

Protagonista absoluto de una trayectoria y una vida de lo más asombrosas, que incluyen episodios coloridos como su nombramiento con el título de Sir de la corona británica o un matrimonio a punto de cumplir 50 años, Jones llegará en medio de una gira iniciada el año pasado y que hoy lo tendrá en el Luna Park de Buenos Aires, desde donde saltará hacia Punta del Este. El sábado actuará en el parking del hotel, en un show con entradas oscilando entre los 72 y los 27 dólares.

Poco antes de aterrizar en Buenos Aires, desde un hotel en Las Vegas, donde sus conciertos en los escenarios de casinos son populares desde la década del 60, Jones habló telefónicamente. Cuatro décadas después de sus primeras apariciones arriba de un escenario, Thomas John Woodward sostiene que si tuviera que describir sus conciertos con una sola palabra, esa aún sería "poderosos". "Mi voz sigue tan poderosa como en los primeros años, por eso creo que soy un afortunado. Dios me bendijo con esta voz y a lo largo de todo este tiempo ella fue la que terminó forjando mi carácter".

- A los 66 años ¿le siguen tirando ropa interior sobre el escenario?

- Sí, a veces, pero trato de que no suceda tanto como antes: ya no levanto tantos corpiños y bombachas. De hecho, en un momento de mi carrera los corpiños y las bombachas se convirtieron en mis peores enemigos: al levantarlos mientras cantaba, perdía la concentración. Yo había creado toda esa imaginería sexy en escena, pero llegó un punto en el que prefería quedarme sólo con la música.

- En la Argentina existe un fenómeno similar al suyo, con Sandro...¿tiene algún consejo para él?

- (Risas) Si a él le funciona y le divierte, está bien, que lo haga. Lo importante es ser honesto con uno mismo y poder disfrutar de ese gesto tan íntimo de la platea femenina.

- ¿Todavía piensa que su sex appeal es más importante que su talento?

- Al principio estaba convencido de que si cantaba una canción sexy debía interpretarla en el escenario de una forma sexy, pero después de un tiempo ocurrió esa reacción de parte de las mujeres y todo ese espectáculo se volvió más importante que las canciones, de hecho los gritos hasta tapaban mi voz.

- ¿Sigue cantando bajo la ducha en la intimidad?

- Sí, por supuesto.

- ¿Y qué canciones canta Tom Jones mientras se baña?

- Por lo general, canciones que están sonando en la radio y que me gustan. No sé, depende, a veces también me gusta cantar algún rock and roll de los años 50, como Great Balls of Fire o temas de Fats Domino, Little Richards y Elvis Presley.

- ¿Nunca pensó en tener su propio reality show, como lo hizo Ozzy Osbourne?

- Alguna vez alguien me lo mencionó como una posibilidad, pero lo cierto es que a mí no me gustaría tener cámaras en mi casa y no poder descansar ni un minuto. Además, Ozzy es todo un personaje y a la gente le gusta ese tipo de historias. Yo, debajo del escenario, soy una persona de lo más normal.

- Cuando empezó a actuar en los clubes de obreros en Gales, hace tantos años, ¿tenía idea de que su vida artística crecería hasta este punto?

- Cuando era un chico que cantaba en las fiestas, la gente siempre me decía que tenía algo diferente. Así que desde entonces creí que iba a ser una estrella. Después, a medida que pasa el tiempo, uno se va dando cuenta de que no va a ser tan fácil como pensaba. Pero siempre tuve confianza, supe que cuando uno está ante la gente ella te da la confianza necesaria...Y actuar en esos clubes y pubs de obreros en el Sur de Gales...bueno, es una nación musical: hay muchos cantantes en Gales, así que uno tiene que ser capaz de proyectarse. Eso hice, y la gente me aprobó, lo cual fue grandioso. Y por ese apoyo pensé que tenía posibilidad de convertirme en cantante profesional...Pensé que si podía ganarme la vida cantando, en vez de tener un empleo que no me gustara, sería muy bueno. Pero siempre tuve confianza...Incluso cuando fui a Londres no la perdí. Después me uní a una banda de rock llamada The Senators, así que necesité un nombre más breve que Woodward. Y se nos ocurrió Scott, porque no era galés y era un nombre que nada más estaba usando; fue así como nos convertimos en Tommy Scott & The Senators.

- ¿Siempre tuvo una voz tan poderosa?

- Siempre tuve una voz fuerte: en la escuela, en la capilla de los domingos, cantando himnos y cuando cantaba en los clubes obreros, había que ser fuerte para imponerse. Cuando empecé, fue con guitarra acústica y sin micrófono, había que subir al escenario y cantar.

- ¿Cómo está su voz ahora?

- Bueno, gracias a Dios, está muy bien. Tan fuerte como siempre, y creo que mi registro es más amplio ahora, especialmente el registro grave, que es mucho más fuerte. Cuando empecé era más bien un tenor; ahora estoy entre tenor y barítono. Creo que eso me da más profundidad. Sólo fumo moderadamente: me gusta un cigarro después de la cena con un cognac y un café, pero no fumo de día, a menos que tome un café.

- ¿Cómo se comparan los grandes recitales de hoy con los lugares en los que cantaba en los sesenta?

- Cuando empecé, después de Its Not Unusual, los únicos lugares en los que uno podía actuar en Londres eran clubes de rythm & blues. En esa época, los recitales se organizaban en teatros. Así que uno hacía dos show por noche, viajando por todo el país.

- ¿Qué puede esperar de su show el público que nunca lo vio en vivo?

- Un concierto con muchos hits, una banda que incluye una sección de vientos impecable y una de las voces más versátiles de la música popular. ¿Qué más se puede pedir?

Esperanza de poder cantar toda la vida

No tiene ningún plan para retirarse de los escenarios. "Eso sólo ocurrirá cuando no pueda cantar más. Pero no creo que el deseo de cantar me abandone, porque me encanta estar ante el público. Cuando estoy de gira en EE.UU., si tengo una noche libre y voy a un club de blues, nueve de cada diez veces termino en el escenario. Tengo que reprimirme para no cantar. Así que no me imagino retirándome. Tal vez no trabaje tanto, pero espero cantar hasta que me muera".

Habitante de dos mundos

Con residencia en la costa oeste norteamericana desde los años setenta -cuando conoció a su mayor influencia, Elvis Presley, y hasta conquistó su amistad- este galés asegura que, por entonces, el éxito de sus canciones en Estados Unidos fue tal que ni siquiera dudó en mudarse a Los Ángeles. En aquellos tiempos Jones compartió escenarios con celebridades como Jerry Lee Lewis, Aretha Franklin, Ray Charles y Little Richard.

"Además, coincidió con la llegada de los liberales al gobierno británico y una suba excesiva de los impuestos. En esos años huyeron de Gran Bretaña la mayoría de los artistas populares. De todas formas, vuelvo a casa al menos una vez por año, por eso no siento que haya abandonado mi verdadero hogar; todavía soy un sujeto típicamente británico."

Tanto es así que cuando recuerda el día en que recibió el título de Sir, por parte de la mismísima reina Isabel, la emoción invade su siempre portentosa voz: "Fue algo fantástico, el mayor honor que he recibido en mi vida. Formar parte de la realeza es algo muy especial para un británico como yo. Nunca podré olvidarme de cuando la reina tocó mis hombros con su espada. Fui muy feliz y toda mi familia también lo fue, al igual que todos mis conocidos en Gales"

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