El Auditorio Sodre, popularmente conocido como Sala Brunet, está siendo objeto de una radical renovación en su edificio e instalaciones, y según anunciaron a El País las autoridades del Sodre, estará pronto hacia julio próximo. Las reformas abarcan todas las áreas, desde los equipos técnicos al embellecimiento y mejora del edificio teatral.
Hasta ahora se ha trabajado, desde su cierre a fines de 2005, en el mejoramiento de las paredes de la sala, que fueron revocadas y pintadas. También se han hecho los baños de uso público nuevos y se ha ampliado el espacio de las cabinas de sonido y luces. La inversión que hasta ahora se realizó es de unos 150 mil dólares, fondos que han sido aportados por el Proyecto de Inversión de la institución, estimándose que aún se gastará "un poco más" en culminar las reformas.
Las butacas serán totalmente renovadas, estimándose que las butacas viejas serían donadas a algún teatro del Interior. La sala también será alfombrada y su fachada principal, así como la entrada de la calle Río Branco, serán remodeladas y embellecidas.
El escenario principal contará con parrilla de luces nueva, y mejoras en la iluminación y el sonido. Otra novedad será un sector desmontable del escenario que permitirá agrandar la escena hacia la sala para dar mayor espacio a los artistas.
También se remodelará el microcine del primer piso, que tendrá mejor aislamiento acústico para evitar interferencias entre los distintos espacios. Azotea nueva, calefacción a gas (antes era a "fuel oil") y camarines remodelados son otros arreglos que recibirá el teatro.
El Sodre evalúa utilizar para ese escenario las luminarias que ya fueron adquiridas para el Complejo Sodre, y que hace dos años que están guardadas, dado que este material, por sus características técnicas, puede quedar discontinuado rápidamente con el paso del tiempo.