El obispo de la Diócesis de Melo, Luis del Castillo, dijo que ante la escasez de sacerdotes los laicos encabezan la revitalización de la fe en Uruguay, país que tiene un "largo sentido anticlerical" que lo iguala a Cuba.
Del Castillo puso como ejemplo que en la Diócesis de Melo, que alcanza a 135 mil habitantes, hay sólo 18 sacerdotes, la mayoría extranjeros. La Conferencia Episcopal reprodujo declaraciones de Del Castillo al sitio web zenit.org.
Según el obispo de Melo, en Uruguay el 75% de la población está bautizada pero sólo el 5% acude con regularidad a misa.
Por eso, explicó, los laicos católicos de las zonas rurales están dirigiendo "sencillos servicios de oración", "formando catequistas", "elaborando literatura religiosa educativa e interviniendo en programas de radio".
Según Del Castillo, los laicos deben promover la fe religiosa entre los padres para que los hogares sean "iglesias domésticas".
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Minas, Francisco Barbosa, dijo a El País que en los aportes uruguayos para la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Uruguay presentará los problemas vinculados a la escasez de sacerdotes.
"Hay una preocupación muy grande por la falta de vocaciones sacerdotales y de vida religiosa, por ejemplo de hermanos", agregó.
Barbosa señaló que los problemas vinculados a la falta de sacerdotes fueron manejados en los distintos aportes que las comunidades religiosas presentaron ante las distintas diócesis para la elaboración final del documento a presentar en la V Conferencia, que se realizará a mediados de mayo en Brasil.
En ese sentido, Barbosa indicó que hubo algunos que presentaron como un aporte la posibilidad de ordenar a hombres casados como sacerdotes.