Quito El Congreso de Ecuador autorizó la consulta popular propuesta por el gobierno sobre una Asamblea Constituyente de plenos poderes, con la que el presidente Rafael Correa busca promulgar una nueva Carta Magna e insertar al país en el "socialismo del siglo XXI".
Con 57 votos a favor y uno en contra, el plebiscito fue aprobado por una mayoría conformada a última hora por los movimientos de izquierda y el Partido Sociedad Patriótica (PSP) -del destituido ex mandatario Lucio Gutiérrez-, que pese a estar en la oposición respalda la Constituyente.
El estatuto será remitido ahora al Tribunal Supremo Electoral (TSE) para que organice el plebiscito, convocado por Correa para el 18 de marzo con miras a sustituir la Carta Política de 1999.
La consulta fue avalada pese a un intento de boicot de la oposición -hasta el lunes mayoría- que se retiró de la sesión tal como lo hizo la víspera cuando por falta de quórum fue cancelado el debate en que debía analizarse el tema, principal oferta de Correa, quien mañana cumple un mes en el poder.
La decisión del Congreso -de 100 diputados- desató el entusiasmo moderado de unos 2.000 indígenas y miembros de grupos sociales que se congregaron en los alrededores del hemiciclo para presionar la aprobación del mecanismo, y que luego marcharon hacia el palacio presidencial.
Los manifestantes cuestionaron los cambios que introdujo el Parlamento al estatuto para evitar su disolución por la Constituyente. El Legislativo incluyó algunas modificaciones al estatuto original, de las cuales la más importante señala que la Constituyente no podrá revocar el mandato del presidente y los diputados.
Correa ha dicho que con la Constituyente busca instaurar cambios políticos y económicos para insertar a Ecuador en el "socialismo del siglo XXI", empleando el término con que el presidente Chávez, su amigo y aliado, bautizó la nueva fase de la revolución bolivariana en Venezuela. AFP