Con Pamela Anderson en el corazón

2007-02-14 00:00:00 796x530
El País

GUILLERMO ZAPIOLA

Es un fenómeno que divide aguas. Se lo ama o se lo odia, y según toda referencia, el propio Sasha Baron Cohen, el rostro y la mente tras el proyecto de Borat, que se estrena el viernes en Montevideo, hace todo lo posible por ser amado u odiado.

La información previa y hasta la presencia de Cohen en los medios (por ejemplo, cuando ganó el Globo de Oro a mejor actor de comedia, donde agradeció "a los pocos norteamericanos que no me han demandado") han popularizado ya la imagen de este personaje provocativo, que supone ser un periodista kazajo que viaja a Estados Unidos con el pretexto de rodar un documental aunque su intención secreta sea tener un encuentro íntimo con Pamela Sue Anderson , "esa virgen de la televisión".

El "falso documental" es la película misma, armada parcialmente con un criterio de "candid camera"; colocar a personajes reales en situaciones embarazosas para observar sus reacciones. Esos personajes resultan muy representativos de diversos estratos sociales, culturales y religiosos de la sociedad norteamericana (ricos y pobres, judíos y cristianos, blancos y negros), y al parecer casi todos caen bajo los dardos de Cohen, con vaivenes de humor que, según se ha dicho, oscilan entre la puntería satírica y la grosería escatológica.

REACCIONES. La crítica le ha sido por lo general favorable. El público (o a menos los usuarios que opinan en el Internet Movie Database) está mayoritariamente de su lado: la película tiene entre esos votantes un promedio de 7.8 sobre 10, que es el mismo puntaje de La fortaleza escondida de Kurosawa, Umberto D de Vittorio de Sica, Más corazón que odio de John Ford, Días sin huella de Billy Wilder, Un tranvía llamado deseo de Elia Kazan y Domando al bebé de Howard Hawks.

Naturalmente, el juicio de los usuarios del IMDB debe ser tomado con las pinzas del caso: en su lista de las 250 mejores películas de la historia, Sueño de libertad, de Frank Darabont, ocupa el segundo lugar, y Amelie de Jean-Pierre Jeunet el puesto treinta y uno (solo siete por debajo de El ciudadano de Orson Welles, que está en el lugar veinticuatro).

Pero el dato interesante es otro: la cantidad de gente (en número inferior, pero no insignificante), que la trata de "mala", "horrible", "espantosa", "la peor película que he visto en mi vida, créanme, la peor". No hay términos medios.

Una de las razones puede radicar en el carácter "ofensivo" que casi todo el mundo le reconoce al film. Solo que hay quien cree que ofender ofende, mientras otro sector del público parece considerar que ser ofensivo es una virtud. Es algo así como la actualmente un tanto "demodé" palabreja "transgresión", que en algún momento se tomó como un mérito en sí mismo. La discusión tendría que ser otra: ¿ofender a quién?; ¿transgredir qué cosa?

ORÍGENES. Cohen viene de la televisión británica, y en particular de dos programas (The Eleven O`Clock Show, luego Da Ali G Show) en los que pulió a un personaje idiota y fanático del hip hop que tortura a diversos personajes gubernamentales con preguntas inconvenientes. Allí nació también Borat.

En Inglaterra todavía se recuerda el sketch del Al G Show en el que Borat puso a cantar al público conservador de un bar londinense una canción titulada Tiren al judío al pozo. El episodio puede resultar revelador de los procedimientos de Cohen: tomar gente real, provocarlos de alguna manera, y observar sus reacciones. Lo han acusado de casi todo, desde sexismo a racismo y otros "ismos" condenados por la "corrección política", pero habría que pensarlo dos veces y ver la película antes de emitir un juicio definitivo. La impresión que Cohen da en las entrevistas no es la de un sexista o un misógino, sino más bien la de alguien que se comporta como tal para que los demás reaccionen, y se revelen como lo que son. De ahí algunos enojos: hay gente a la que no le gusta que la descubran.

RODAJE. La idea de llevar al cine los disparates de Borat fue del productor Jay Roach, quien tiene en su filmografía trabajos como la serie Austin Powers y La familia de mi novia.

La filmación tuvo giros casi tan sorprendentes como las andanzas de su propio personaje. En Nueva York, el equipo de producción "tomó prestados" de un hotel un teléfono, un reloj despertador y una cobija que necesitaban para el decorado, y se produjo una denuncia policial. Cohen logró zafar, pero la productora ejecutiva Monica Levinson y el encargado de producción Dale Stern fueron detenidos e interrogados.

El FBI siguió a menudo a los cineastas, de quienes los habitantes de varias localidades sospecharon que podían ser terroristas camuflados. En Washington fueron interrogados por integrantes del Servicio Secreto, y también aprovecharon para incorporar a la película una marcha por el Orgullo Gay.

Por otra parte Borat (o Cohen) enfureció al público de un rodeo en Salem, Virginia, cantando el "himno nacional kazajo" con la melodía del himno norteamericano. Tras su actuación, un grupo de trabajadores del rodeo rodearon la furgoneta de los cineastas reclamando su linchamiento. Como se sabe, no hubo linchamiento, la película fue terminada y estrenada, y recaudó millones. América es lo más grande.

El personaje que nació en la televisión se ha vuelto un éxito mundial

Borat - El comediante británico tiene un particular olfato para el "marketing"

Una de las habilidades de Sasha Baron Cohen al generar el fenómeno Borat es, indiscutiblemente, su capacidad para el marketing. Literalmente tomó por asalto el festival de Toronto del pasado año, ofreció una conferencia de prensa frente a la embajada de Kazajistán en Washington, y cuando recibió el premio de una revista elogió a Mel Gibson diciendo: "Es usted y no yo el que debería recibir este premio GQ al luchador antijudío del año".

Más allá de las indignaciones kazajas, el blanco de una parte de sus bromas es realmente el campesino centroeuropeo, pero si por un lado se ha permitido algunas ofensas también ha contribuido a algunas buenas causas. El idioma que chapurrea no es en absoluto kazajo sino una mezcla de hebreo y polaco (lo que permite juegos de palabras intraducibles), y la aldea de la que el personaje parte y a la que vuelve es en realidad un pueblo rumano a dos horas de Bucarest, con los montes Cárpatos como impresionante fondo. Para el director Larry Charles fue "una experiencia conmovedora y emocionante". Agradecidos por la cooperación y la amabilidad de los aldeanos, la producción y el propio Baron Cohen donaron computadoras, mochilas, suministros y libros a la escuela local.

El hombre tras la máscara del periodista lleno de prejuicios

El personaje del periodista Borat puede ser un tosco y un racista despreciable, pero su creador, Sasha Baron Cohen, dista de serlo. Ha estado durante muchos años vinculado a la alianza antirracista (ARA), se pronunció contra el "apartheid" en los años ochenta, y ha participado en marchas contra el racismo y el fascismo. De hecho es un individuo preocupado por el tema de los derechos civiles, y viajó a la tumba de Martin Luther King mientras preparaba en Cambridge una tesis sobre el tema de las (conflictivas) relaciones entre las comunidades negras y judías. Su programa de televisión dio lugar a un film (Ali G Indahouse), y también actuó en la comedia Talladega Nights: The Ballad of R. Bobby.

Las opiniones muy poco ortodoxas del personaje

"Espero que vean mi película, pero sepan que como contiene malas palabras, violencia innecesaria y un acercamiento al bishnek de un hombre le ha sido otorgada la calificación más estricta en Kazajistán, lo que significa que nadie menor de tres años puede verla. La película ha sido muy controvertida en mi país debido al antisemitismo que contiene: sin embargo, nuestro censor decidió que había la cantidad suficiente y permitió su estreno". "Kazajistán es una gloriosa nación, y es muy difícil que algo pueda ser mejorado en ella. Yo invito a la gente de Suecia a visitarnos y ver lo modernos que somos. Recomiendo particularmente una estadía en el resort para familia Astana Funworld, donde hay jaulas de lujo para las viudas, un menú ilimitado de prostitutas turkmenas para los maridos, y un rincón donde los niños pueden dispararle a las ardillas, los perros y los gitanos".

"Estados Unidos y Kazajistán son en realidad dos naciones muy similares. Luego de las recientes reformas nos hemos vuelto muy modernos, y tratamos a todos con el mismo respeto. Por ejemplo, tenemos el Centro para Retardados Almaty, donde viven los "extraños". Construimos 300 jaulas para ellos, y una galería para el público. Se los puede ver pagando diez "tenge", y por quince también arrojarles papas. ¿Por qué no? Es encantador."

"Realmente no perdí a mi esposa, que era una mujer muy aburrida. Está muerta ahora, pero fui yo el que la mató. Desde que apareció en mi película, Urkin el violador del pueblo se ha convertido en una celebridad en Kazajistán. Recientemente lo contrataron para nuestra versión del programa de televisión Survivor. Él actuó en la temporada de la serie en la que cinco de las mujeres que tratan de sobrevivir en la isla quedaron embarazadas".

"Hay muchas cosas en la cultura norteamericana que admiro. Me parece muy bueno que sea legal portar armas y matar gente (excepto a los pieles rojas; quisiera una vez más pedir perdón al personal del Casino Potawatomi en Kansas; realmente lo siento mucho). También nos gustan mucho los comediantes americanos, especialmente Eddie Murphy. En Kazajistán nos reímos mucho de su piel de chocolate. Nunca vimos algo así".

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