Encuentro de familia cien años después de la partida

Martha Aguiar

-¿Cuándo llegó a tus manos el diario de tu abuela?

- A los 17 años. Acabábamos de cerrar la casa de mis abuelos, después de que falleciera mi tía Gyptis. De niña, ella enfermó de polio. En 1907, mis abuelos decidieron viajar a París para hacerle un tratamiento. Durante el trayecto, mi abuela, Rosa Pagani, escribió un diario describiendo los lugares por los que pasaban con lujo de detalles. Pararon en algunos pueblos de Bearn para visitar a su familia. Yo recibí el diario como regalo, junto al reloj de mi abuelo y los compases de Gyptis, que fue una de las primeras arquitectas del Uruguay. Apenas le dí una leída, y lo abandoné por años.

-¿Qué pasó después?

- Hice mi primer viaje a Europa y le pregunté a mi padre de dónde veníamos. Me habló de Bearn, una antigua provincia francesa situada al sur de los Pirineos Atlánticos. Ocupa el 60% de la región; el resto está formado por el País Vasco francés. Bearneses y vascos son como primos hermanos, pero estos últimos son más conocidos que los bearneses. En ese momento visité la capital Pou, pero no mucho más. Al regreso volví a releer el diario de mi abuela, y me di cuenta que tenía un documento entre manos.

En un segundo viaje fui hasta Sauveterre, un pueblito de 30 casas, desde donde había emigrado mi bisabuelo. Me acompañaba mi esposa, mi hermana y mi cuñado. En la farmacia, me dieron la dirección de unos Maisonnave, clientes del lugar. Uno de ellos me invitó a su casa. En el cementerio sentí una gran emoción: algunas tumbas llevaban mi apellido y en otras se podía leer Sarthou, Bordenave etc. Entendí claramente mi vínculo con esa tierra, y decidí profundizar la búsqueda.

-¿Con qué resultados?

-En un tercer viaje descubrí el pueblo de donde venían mis antepasados. Se llama Oraás, y es apenas un caserío con pocas viviendas. Mi primo Cirio me entregó las postales que mi abuela había enviado a Montevideo durante el viaje. Con ellas pude reconstruir el trayecto que hicieron en vapor, tren y carro de caballos, junto a Gyptis, desde la Rochelle hacia París. Me sorprendió ver cómo las postales y lo descripto por mi abuela me permitía descubrir cada una de las posadas, hoteles y paisajes por donde habían pasado. La casa dónde mi bisabuelo nació se mantiene idéntica. Uno de sus vecinos se llama Jean Baptiste Maisonnave y se parece mucho a mi abuelo.

-¿Tu interés siguió creciendo?

- Sí. Me integré a la Asociación Franco Uruguaya de Bearneses, que hoy presido. Tomé contacto con personalidades de la región porque existe interés en conocer la historia de la inmigración. Me pidieron que una copia del diario de mi abuela quedara en un banco de datos de la Universidad de Pou. También las postales y mis fotos. Pocos conocen que Uruguay fue el primer país elegido por los vascos y bearneses para emigrar, por sus praderas aptas para desarrollar la agricultura. Dejaban atrás la penosa situación económica y el servicio militar obligatorio.

Ingeniero y empresario del grupo Quant, emprendió la aventura de rescatar la identidad de sus antepasados llegados desde Bearn a Uruguay en el siglo XIX. Todo comenzó cuando tuvo en sus manos el minucioso diario de su abuela. Durante un viaje pudo reconstruir el itinerario que hicieron sus abuelos un siglo atrás y reconocerse en el rostro de los Maisonnave que quedaron en Bearn. Lo emocionó ver que la casa donde nació su bisabuelo estaba intacta, y lo sorprendió el interés europeo por la historia de la inmigración.

El relato de un viaje

El diario de la abuela Mima, "Apuntes del Río de la Plata", estaba escrito a mano con una letra muy prolija. Describía pacientemente los detalles de cada día. Dice de París: "Junio 12 de 1907: Ya tenemos la casa pero como todavía no llegaron los baúles nos quedamos en lo de Martín y fuimos al cinematógrafo. La vida no es como la de Montevideo, así que extraño mucho. Aquí todo el mundo corre, siempre está la gente apurada, para cruzar las calles del centro es todo un problema, hay que esperar a que el guardia civil haga parar los coches para que la gente pueda pasar, si no fuera así yo creo que estaríamos todo el día parados en la esquina sin poder cruzar al otro lado..."

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