Otra vez la izquierda en metidas de pata y con las manos haciendo pases de magia sobre la lata.
Otra vez Leonardo Nicolini protagonizando episodios, como el que da cuenta "Búsqueda" en su edición de ayer, que de confirmarse lo involucran como estafador, por obtener un carné de pobre para hacerse una operación en el Maciel.
El carenciado, como Senador, entre salario, gastos de representación, gastos de prensa y de servicio celular, embolsa cerca de cien mil pesos mensuales.
También queda involucrado un hijo suyo como falsario, porque firmó una declaración jurada de falta de ingresos de su padre, y el Director de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), por omisión de la denuncia penal.
Nicolini es un adicto a las actitudes equívocas. Se recordará el papelón y el daño que hizo con la denuncia de Focoex, ensuciando al ministro García Costa y al gobierno de Lacalle con un fax que resultó ser falso. Le valió la expulsión del sector de Asamblea Uruguay, pero hoy es senador.
Como nunca falta un roto para un descosido, lo reenganchó en la política nada menos que el MPP, y ahí está, marcando su agudo perfil sentado en una banca del Senado.
¿Qué pasará con él?.¿Seguirá el destino de las administraciones municipales de Montevideo -en donde se perdió un expediente del Tribunal de Cuentas que observó un presupuesto con un agujero negro de 25 millones dólares, con adjudicaciones muy extrañas en el Parque Rodó, y que sin embargo para los profesores de "historia reciente", son pruebas del éxito de la gestión frenteamplista en la comuna?
O de Maldonado, con la adjudicación directa a Satenil de toda la publicidad exterior del departamento, por años y prácticamente sin contrapartida alguna.
En la izquierda todo vale. Vivieron denostando pases en comisión, y los movilizan como los mejores. Vivieron vociferando contra el nepotismo, pero el amigovio de la hija de la ministra Arismendi sigue en funciones.
Ante lo "grosso " del episodio y del personaje, el MPP no perdió el tiempo y le solicitó que renuncie al Senado.