Un informe de la comisión de Defensa de la Cámara de Diputados alerta de la falta de recursos para la Base Artigas en la Antártida y propone suscribir convenios con otros países a fin de obtener financiamiento para equipamiento tecnológico.
El documento, al que accedió El País, manifiesta que la presencia nacional en el continente a través del Instituto Antártico Uruguayo (IAU) -que depende del Ministerio de Defensa Nacional- "se ha valido de un presupuesto que ha tenido un franco deterioro en los últimos años".
"En 1994 el presupuesto del IAU era de U$S 1.435.840, siendo en el año 2006 de U$S 767.818", afirma el texto, redactado por el presidente de la comisión de Defensa, el diputado blanco Javier García (Alianza Nacional).
El informe fue remitido a los diputados frenteamplistas Luis Rosadilla (MPP) y Jorge Menéndez (Partido Socialista), que también participaron de la visita a las instalaciones durante los últimos días de 2006. Ninguno presentó modificaciones al texto. La Presidencia de la República y el Ministerio de Defensa también recibirán el material.
PÉRDIDAS. El documento alerta que el emprendimiento uruguayo en el continente helado se encuentra en números rojos y que el presupuesto del IAU "es deficitario en el entorno de los U$S 260.00" para el 2007.
Es por eso que entre las sugerencias al Poder Ejecutivo que presenta el informe, se establece que se debería "prever los recursos presupuestales adecuados para que el IAU pueda desarrollar su actividad".
Además, los parlamentarios recomiendan en el documento que "se debe estudiar la posibilidad de suscribir convenios de cooperación científica con países desarrollados que no tengan participación en el Sistema Antártico -que Uruguay integra junto a otros 27 países- donde a partir de la Base Científica Antártica Artigas (BCAA) se puedan llevar adelante los mismos. Esto podría potenciar nuestra presencia con recursos económicos y tecnológicos adicionales".
Los legisladores exhortan al gobierno, además, a "tomar una definición". "Si coincidimos en la importancia estratégica de la presencia uruguaya en la Antártida y lo que ello puede suponer en materia de recursos energéticos y agua, sin contar los recursos emanados de la pesca, también coincidiremos en que los montos mencionados resultan en términos de país muy menores", afirman los diputados de la comisión de Defensa.
En el informe también se destaca las posibilidades de acceso a una de las mayores reservas de agua dulce del planeta y a fuentes renovables de energía.
De acuerdo a las normas del Tratado Antártico, si los uruguayos participan de la exploración de esos recursos, podrán hacerlo también en los resultados y en las utilidades de los mismos. Recomiendan custodiar esa potestad por la importancia "desde el punto de vista político, estratégico, económico y científico".
COMISIÓN. En el documento se plantea la necesidad de crear una comisión especial en la Cámara de Representantes, que tenga como cometido específico promover los intereses uruguayos en la Antártida.
La idea es que ese grupo esté integrado por representantes de todos los partidos. Hasta ahora, los temas vinculados a la Antártida se manejan en las comisiones de Defensa.
Presupuesto: en 1994 era de U$S 1,4; pero en 2006 bajó a sólo U$S 767.818
Ubicación de bases uruguayas
La Base Científica Antártica Artigas (BCAA) se encuentra en la isla Rey Jorge, perteneciente al grupo de islas conocidas como Shetland del Sur. Está ubicada a unos 100 kilómetros al Norte de la Península Antártica y a unos 1.000 kilómetros al sur de Sudamérica. La BCAA opera desde 1984 y su propósito es proveer de apoyo a las investigaciones y proyectos científicos que se desarrollan en el marco del programa de investigación científica del Instituto Antártico Uruguayo (IAU), así como mantener la presencia nacional en el área del continente helado a lo largo de todo el año. En la isla Rey Jorge se encuentran, además, estaciones de otros países, entre ellos Chile, Rusia, China, Corea del Sur, Brasil, Argentina, Polonia, Perú y Ecuador. Uruguay adquirió en 1997 una segunda base de operaciones en la Antártida tras una donación del Reino Unido y la bautizó Ruperto Elichiribehety, en homenaje a quien fuera el comandante de la primera expedición en aguas antárticas. Esta estación se localiza más al sur, en la propia Península Antártica, dentro de Bahía Esperanza.