El juez Pablo Eguren, el jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Bernal y el director de Cárcel Central, Joaquín Brites, inspeccionaron ayer de mañana la casa de uno de los hijos del ex dictador Juan María Bordaberry, donde cumple prisión domiciliaria desde el sábado.
Según pudo saber El País, el juez dispuso que haya un segundo guardia policial y además le encomendó al director de Cárcel Central que confeccione un reglamento para que la reclusión domiciliaria sea similar a la que llevaba en el establecimiento.
Entre hoy y mañana Brites realizará la reglamentación. Además el segundo guardia policial permanecerá afuera del domicilio de la calle Potosí en Carrasco. En tanto, el primero cumple tareas de vigilancia en el interior de la casa.
Eguren autorizó la prisión domiciliaria luego de analizar el informe que elaboró la Junta Médica que lo asesoró, y el informe realizado por los médicos que atienden a Bordaberry. Además, la Dirección Nacional de Cárceles informó que el mejor lugar de reclusión que tienen es Cárcel Central y las autoridades de este establecimiento informaron al juez que no están en condiciones de recibir al paciente en las actuales condiciones de salud. De acuerdo con ello, la fiscal Do- ra Domenech opinó que debía otorgársele la prisión domici-liaria.
El internista Carlos Salveraglio, profesor grado 5 de la Universidad de la República, y el neumólogo Javier Pietropinto, médicos personales de Bordaberry, constataron luego de hacerle distintos exámenes, un "deterioro señalado y progresivo de la salud".
Afirmaron que "es portador de una patología respiratoria severa, en la que se destaca un asma bronquial con un patrón obstructivo fijo, al que se asocian alteraciones anatómicas de entidad". Concluyeron que condiciones biológicas y las ambientales pueden causar infecciones respiratorias agudas, y podrían provocarle la muerte incluso.
A partir de ahora cumplirá reclusión en el domicilio de uno de sus hijos, donde vive la esposa del ex dictador, desde que éste fue procesado el 16 de noviembre pasado.