La expansión de la actividad agrícola lleva la actividad a zonas cada vez más alejadas de las tradicionales y hace que hoy ningún otro sector pueda competir con un productor de granos a la hora de comprar tierras.
En el Ministerio de Ganadería y Agricultura se sabe que se puede estar frente a un problema y allí se considera que 2007 será el año en que se deberán tomar definiciones, dijeron a El País fuentes de la cartera. Hay sectores como el lechero que se quejan públicamente sobre la competencia de los sectores agrícolas cuando se quiere arrendar o comprar tierra.
Los datos son elocuentes: la siembra de soja crece sin parar desde el año agrícola 2000/2001, el trigo llegó a los niveles de 1999/2000 y la producción será la mayor desde 1996/1997, la cebada y el sorgo alcanzaron la mayor área sembrada en los últimos 10 años. El área de maíz creció menos, pero los altos precios hacen que grandes jugadores estén apostando a exportar el grano por primera vez en décadas.
Entre 2002 y el primer semestre de 2006 el precio promedio de una hectárea pasó de U$S 392 a U$S 1.086 lo que llevó el valor total del stock de tierras de U$S 6.437 millones a U$S 17.832 millones.
Los operadores de tierras consultados por El País coincidieron casi en una misma frase: "Ningún sector puede competir con la agricultura".
Lejos de ser un tema coyuntural las perspectivas indican una tendencia de más largo aliento. "Hay un cambio estructural con las nuevas tecnologías como la siembra directa y la llegada de inversores extranjeros", dijo Martín Sapriza de la empresa Ramón H. Valdez.
Alejandro Dutra destacó los altos precios que pueden lle- gar a U$S 3.500 la hectárea de los mejores campos agrícolas. Coincidió con sus colegas que la oferta de tierras es poca y que los valores pedidos por los dueños son altos.
El operador remarcó las buenas perspectivas de los granos y sostuvo que la agricultura le "está sacando campo" a la producción ganadera como ya lo había hecho la forestación. "Los comprados agrícolas están levantando los precios", sostuvo Ignacio Victorica.
Durante las entrevistas los operadores nombran diferentes casos donde los productores agrícolas compraron campos históricamente ganaderos. La soja y los argentinos son un elemento repetido durante la charlas. Del litoral contra Argentina la soja está en casi todos lados.
ESCENARIO. Lo llamativo del proceso de expansión agrícola es que actualmente se da con buenos precios también en el resto de los rubros como la ganadería, la leche y, últimamente, también en las lanas.
Los productores lecheros advierten que la competencia de los productores agrícolas puede limitar la expansión de la producción. "Competir es imposible. Para nosotros hay una luz amarilla", dijo a El País esta semana el presidente de la Cámara de Productores de Leche, Juan Gutiérrez.
El avance de la agricultura llegó a la cuenca lechera tradicional. "Hay una pérdida de área por el impacto que está teniendo la agricultura y no sería extraño esperar se perdiera más superficie todavía", dijo a El País el 9 de enero el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Carlos Torterolo. Gutiérrez marcó que los tamberos necesitan más tierras luego de crecer su productividad "tranqueras adentro" y la competencia por precios pondría un límite. Reconoció que "es difícil" dar solución al tema sin intervenir en el mercado, "algo que no es deseable". Tanto funcionarios como Torterolo saben que hay poco margen para hacer cosas.
Alerta sin solución a la vista
En la cúpula del Ministerio de Ganadería el avance de la producción de granos, y especialmente de la soja, es un te-ma recurrente en las charlas privadas. Funcionarios dijeron a El País que "es necesario" tomar acciones para evitar que la expansión limite la capacidad de otros sectores.
Preocupa que un cultivo como la soja -que está en buena parte en manos de empresas y emplean poca mano de obra- saque de escena a productores chicos.
Aunque el problema está, las soluciones no son claras si no se interviene en el mercado. "Lo vamos a estudiar este año. Es difícil pero algo hay que hacer", dijo una fuente del ministerio. El alerta más claro lo dio el 19 de diciembre pasado el director del Programa de Producción Responsable del MGAP Alfredo Bruno. En una presentación habló sobre la producción agrícola empresarial "predominantemente en manos de argentinos" y que se tiene "certeza de que se está contaminado".
Dudas por la ley de sociedades
Los operadores de tierra sostienen que la ley que obliga a las sociedades que compran campos a que tengan acciones nominativas genera incertidumbre. Se espera la reglamentación para ver las excepciones y los tiempos del nuevo sistema. Actualmente la mayor parte de las compras es de sociedades anónimas. A eso se suma la reforma tributaria. "Hay mucho inversor esperando a ver qué hace", dijo Alejandro Dutra. "Hay muchas consultas", agregó Ignacio Victorica.