GAZA | JUAN MIGUEL MUÑOZ, EL PAIS DE MADRID
Después de las elecciones palestinas del 25 de enero de 2006, el diputado de Hamas Mohamed Shihab aseguraba a este diario: "Lanzamos un misil que acaba de dejar tierra, queda muchísimo tiempo para que alcance su destino`.
Se le preguntó si el día del triunfo en las urnas correspondía con el del lanzamiento del proyectil. "No", respondió el parlamentario, "disparamos cuando Hamas fue fundada en 1987".
El símil revela que esta organización se rige por un ritmo muy particular, sin prisa, pero con una estrategia clara. Aseguran que de ninguna manera van a apearse de sus postulados: nunca reconocerán la legitimidad del Estado de Israel, ni renunciarán a la violencia. En eso no han defraudado a su parroquia. Asunto bien diferente son sus logros al frente del Ejecutivo: prácticamente nulos.
La victoria de Hamas, un giro histórico de 180 grados después de medio siglo de hegemonía política de Al Fatah, acarreó inmediatamente efectos devastadores para los cuatro millones de palestinos que habitan Cisjordania y Gaza. El gobierno israelí congeló ilegalmente los fondos que recauda en nombre de la Autoridad Nacional Palestina; en abril, la UE y Estados Unidos cancelaron las ayudas financieras -alrededor de 1.000 millones de euros anuales- y los 160.000 funcionarios y sus familias comenzaron a vérselas difíciles.
El 25 de junio milicianos palestinos se infiltraban a través de un túnel en una base militar israelí adyacente a Gaza. Capturaron al cabo Gilad Shalit y el desastre se abatió sobre Gaza. En los días posteriores, la aviación israelí arrasó las infraestructuras civiles y las fuerzas de seguridad detuvieron en Cisjordania a una treintena de diputados y ministros de Hamas. La gran mayoría sigue en prisión. En julio, el Ejército israelí mató a cientos de milicianos y civiles en Gaza y unos 660 palestinos han perdido la vida en 2006 en los territorios ocupados.
Sattar Kassem, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad An Najah de Nablus, es un azote de islamistas y de los laicos de Al Fatah. "Los logros de Hamas son cercanos a cero. Triunfó en los comicios y la sociedad pensó que emprendería una lucha contra los corruptos de la anterior Autoridad Palestina, pero casi nada se ha hecho. Es un gobierno sin programa`.
Jalil Nofal, que dirige en nombre de Hamas las negociaciones para formar un gobierno de unidad nacional, no tiene reparos en coincidir con Kassem, si bien enfatiza que el presidente Mahmud Abbas "ha hecho todo lo que está en sus manos para anular la capacidad de maniobra del gobierno de Ismail Haniya". "Hemos cometido errores", afirmaba el miércoles Nofal en su domicilio de Gaza. "No supimos ver que todas las facciones palestinas nos aislarían. Esperábamos que Estados Unidos, la UE e Israel organizarían un bloqueo, pero no supimos ver que Egipto y Jordania también se sumarían".
A pesar de la dramática situación económica que padecen los palestinos, sobre todo en Gaza, los dirigentes de Hamas se muestran confiados. El dinero comienza a llegar paulatinamente.
Es un alivio para los dirigentes islamistas, que admiten que su apoyo popular ha menguado, aunque no temen a las urnas. Están convencidos de que Al Fatah ha perdido más respaldo en las calles. Y, sobre todo, no dejan de mirar a un futuro que ellos no vivirán, siempre pendientes de ese misil ficticio que lanzaron en 1987.
"La causa palestina estaba liquidada. Al Fatah e Israel deseaban que fuera un asunto bilateral. Nuestra victoria ha desnudado la hipocresía de los países occidentales y ha puesto de manifiesto que Abbas y su gente comparten los proyectos de Washington. Hemos colocado de nuevo nuestra causa en el centro de atención del mundo árabe e islámico`. Tal vez sea su único logro.
Un frente interno difícil
El enfrentamiento político entre el presidente palestino, Mahmoud Abbas, de Al Fatah, y el primer ministro, Ismail Haniye, de Hamas, agravó la crisis entre los palestinos, con un aumento de la violencia, que ha causado al menos 19 muertos desde el jueves.
Los nuevos choques coincidieron con las celebraciones de Hamas por el primer aniversario de su triunfo electoral, y estallaron cuando los nacionalistas de Al Fatah y la milicia o "fuerza ejecutiva" de los islamistas volvieron esta semana a negociar la creación de un gobierno de unidad.
Voceros de los dos bandos dieron por canceladas las conversaciones para acordar la plataforma política de la coalición de gobierno.
Abbas podría anticipar nuevas elecciones presidenciales y legislativas. Hamas dice no.
Un sondeo indica que casi el 60% de los palestinos favorece el adelanto de los comicios, lo que de hecho puede ser interpretado como un voto de censura contra el gobierno de Hamas, y que prefieren a Abbas en la presidencia.
Abbas está dispuesto a formar un gobierno de unidad con los islamistas para superar un boicot internacional contra el gobierno de Haniye, pero exige el reconocimiento del Estado de Israel y respeto a los acuerdos con la Autoridad Palestina. Hamas dice no.
Las conversaciones entre representantes de Hamas, Al Fatah y otras facciones, se reanudaron después de un largo período el pasado martes y debían seguir ayer con el análisis de un borrador de la plataforma política para el gobierno de unidad, que no se celebró.
Veintena de muertos en dos días
Diecinueve palestinos murieron entre el viernes y el sábado en violentos enfrentamientos entre los movimientos rivales de Hamas y Fatah en la franja de Gaza, los más graves desde la victoria de los islamistas en las legislativas de hace un año. Unos 20 militantes fueron secuestrados.
Ambos movimientos se acusaron mutuamente de ser responsables de la nueva violencia, que el viernes provocó la interrupción de las negociaciones para formar un gobierno de unidad nacional reanudadas el 23 de enero.
Un ataque contra la Fuerza Ejecutiva, dependiente de Hamas, el jueves por la noche, dejó dos muertos y desencadenó la actual ola de violencia.
El viernes, 13 palestinos más fallecieron en nuevos enfrentamientos y cohetes antitanque fueron lanzados por militantes de Fatah contra la casa del canciller Mahmoud Zahar, un importante jefe de Hamas que no estaba en la vivienda En represalia,ayer, seguidores de Hamas lanzaron granadas contra el cuartel central de la Seguridad Preventiva. Además, la vivienda de su jefe, Rachid Abu Chabak, fue atacada con misiles. AFP