Uruguay entrenó ayer en doble horario. Durante la mañana realizaron ejercicios en un gimnasio próximo al hotel, mientras que por la tarde Gustavo Ferrín ordenó el tradicional trabajo técnico táctico previo a los partidos.
El día extra de recuperación que tuvieron los futbolistas fue muy bien aprovechado, en especial para sanar algunas lesiones, como el esguince que sufrió Gerardo Vonder Putten o el golpe que obligó a Gary Kagelmacher a recurrir a una bolsa de hielo.
Hay alguna otra cicatriz de guerra, acarreada de las batallas continuadas, como la de Mathías Cardacio, quien tal vez pueda ocupar un lugar en el banco de suplentes, pero lo que si está confirmado es su ausencia en el once titular.
El que seguro no estará es Martín Cáceres. El zaguero violeta acumuló su segunda tarjeta amarilla en el hexagonal final, y como en primera ronda, se perderá el último duelo, otra vez ante Argentina y por la misma razón.
Lo mismo le pasará al defensa argentino Federico Fazio, quien tampoco jugó ante Uruguay en la primera ronda por estar suspendido y repite para el choque decisivos del día de hoy.
Mientras Cáceres lo verá desde la tribuna, Edison Cavani entrará a la cancha con tres objetivos, ya que, además de los grupales, buscará quedarse con el título de goleador del torneo, carrera en la que llega a la última fecha con dos goles de ventaja sobre su más cercano perseguidor.
En medio de los rumores que lo llevan a varios clubes de todo el mundo, el delantero recalcó cuál de los tres prefiere: "lo importante es que el equipo logre entrar a los Juegos Olímpicos y, si se nos da, poder ganar el título sudamericano. Si termino goleador será mucho mejor, pero esa no es la meta principal. Mis objetivos principales hoy, pasan por los del grupo, los personales quedan relegados a un segundo lugar" dijo el goleador celeste a Ovación.
El partido dejará muchas consecuencias para ambos, buenas y malas, pero la "revancha" será muy rápido, ya que si bien aún no se confirmó, ambas delegaciones estarían volando de regreso juntas, como lo hicieron en el viaje de ida al Sudamericano. Esta vez, partirán a las 6.30 de la mañana del lunes. El avión hará escala en la capital argentina antes de seguir rumbo a Montevideo, con la esperanza y la ilusión, del grupo y de todo el país, de conseguir el pasaje a los Juegos Olímpicos y porqué no, el título de Campeón Sudamericano Juvenil, lo que sería la frutilla sobre la torta.