CANELONES | PATRICIA MANGO
Aline Gularte Suárez (27) trabajaba en un almacén de Solymar. Al mediodía un desconocido entró armado al local y le ordenó abrir la caja registradora. Debido a los nervios, la joven se demoró en abrir la caja. Ese segundo le costó la vida.
El comercio ubicado en Calle Márquez Castro y José Pedro Varela trabajó normalmente durante la mañana del sábado. Aline Gularte estaba al frente del negocio mientras su esposo, de 28 años, se dedicaba a otras tareas.
A la hora 12.15 irrumpió en el lugar un desconocido exhibiendo un arma de fuego. Pocos segundos después, un desprevenido cliente ingresó al almacén, que tenía la puerta entornada.
Visiblemente nervioso, el asaltante, lo tomó de un brazo y lo obligó a entrar y quedarse de espaldas, quieto y en silencio, en un rincón del local.
Según lo que pudo saber El País, el ladrón empezó a gritarle a la joven que abriera la caja registradora y que le entregara el dinero. Presa de los nervios, la mujer no lograba abrirla. El asesino le dijo "te demoraste demasiado" y disparó dos veces. Una contra la caja y la otra, contra la frente de Aline que cayó muerta en el instante.
"Se llevó algo que no se sabe qué es, pero plata seguro que no", dijeron las fuentes a El País.
Las detonaciones fueron escuchadas por cuatro personas: monteadores que trabajaban en un bosque cercano y vecinos. Todos, dieron aviso a la Policía de la Seccional 27 de El Pinar. El homicida se fugó en una moto, indicaron, aunque esta versión no pudo ser confirmada. El Departamento de Homicidios trabajaba en el lugar; la Dirección de Investigaciones interrogaba al testigo y se esperaba elaborar un identikit. La policía al mando del subcomisario Favio Quevedo trabaja sobre la presunción de que el asesino no reside en la zona.
El comercio está ubicado tres cuadras al Norte de la Avenida Giannatassio, frente a un terreno baldío. La zona no es marginal ni considerada de alto riesgo, de acuerdo a fuentes consultadas por El País.