El primer ministro británico, Tony Blair, rechazó fijar una fecha para la retirada de las tropas de Gran Bretaña de Irak, entre las críticas de la oposición por su ausencia de un importante debate parlamentario sobre el conflicto iraquí.
El Partido Conservador y el Liberal Demócrata, así como la coalición "paren la Guerra", que se manifestó en la calle, condenaron el desplante a la Cámara de los Comunes del "premier", que optó por asistir a una conferencia sobre servicios públicos organizada por la patronal británica.
Antes de acudir a ese acto, Blair aprovechó su comparecencia semanal ante los diputados para hablar del tema.
Blair descartó la propuesta y advirtió de que sería "desastroso" fijar un calendario "arbitrario" para la retirada de los efectivos de Gran Bretaña, ya que ello daría el mensaje equivocado a los enemigos. Otra coincidencia con Bush.