MALDONADO | M. GALLARDO
La Policía volvió sobre sus pasos y puso su mira otra vez en el acomodado empresario de Canelones que fue indagado en primera instancia cuando se conoció la desaparición de Natalia Martínez, el viernes.
Se trata de un hombre de 33 años, propietario de varios comercios en Canelones: su hobby, según indicó, es elaborar perfiles psicológicos a partir de los retratos de las personas.
Asegura que nada tiene que ver con la desaparición de la joven a quien sólo tenía de referencia porque conoce a su hermana, indicaron las fuentes consultadas. Otras versiones dan al comerciante como viajando a Atlántida y Pando en la mañana del viernes, lo que despertó sospechas, según pudo establecer El País.
Recuperó la libertad aunque no pudo retirar su auto de la Seccional porque la jueza de paz que actuó ese día determinó su secuestro para que Policía Técnica hiciera peritajes.
Esta persona, junto a otro acompañante fueron citados anoche a declarar en la Seccional 11a. de Piriápolis para ser interrogados por los tres altos oficiales de la Policía a cargo de la dirección del procedimiento.
Se trata de los responsables del equipo especial comandado por el director de Investigaciones Rubén Rodríguez, el jefe de la brigada antidrogas César Alvez y el titular del departamento de búsqueda de personas ausentes del Ministerio del Interior Robert Parrado.
La intención era trazar un perfil psicológico a partir de un interrogatorio que llevaría adelante Parrado, comisario y psicólogo. Sin embargo la jueza penal Graciela Eustachio, comunicó que ningún elemento de este tipo sería manejado en una instancia judicial.
Fuentes de la investigación dijeron a El País que anoche se estaba trazando una "retrospectiva biográfica" de Natalia en base a testimonios de familiares y amigos, para "entenderla".
Además, otro equipo trazaba nuevas posibles rutas donde encaminar la búsqueda hoy en base al perfil de la persona que podría estar reteniéndola.
Se esperan para hoy los resultados de la pericia en Policía Técnica del cabello encontrado en el automóvil del ahora sospechoso.
Según una versión que circuló ayer la magistrada busca evitar situaciones tensas y que compliquen la investigación, como los encontronazos registrados el lunes entre policías y tres detenidos que cruzaron denuncias por golpes.
Se entiende que a partir de hoy comenzará a jugarse a fondo con los elementos en poder de los investigadores de los cuales dependerá si alguno de estos testigos o demorados son declarados como sospechosos y acusados ante la juez de turno.
Una filmación de canal 12 también es analizada por los investigadores y se aguardan los resultados del análisis de las llamadas y mensajes de los celulares de aquellos cercanos al caso. Las filmaciones podrían confirmar si son ciertas o no las versiones de diferentes personas interrogadas por este caso.
Si alguno negó haber ido esa madrugada al boliche y aparece en las cintas deberá explicar la causa de su contradicción.
convocatoria. "Todos los que puedan ayudarnos, necesitamos mucha pero mucha ayuda, y les pido por favor que los que puedan, aunque sea por el día, vengan a la seccional de Piriápolis porque estamos organizando una búsqueda para el día de mañana, y cuantos más seamos más fácil se nos hará". El texto, escrito en mayúsculas, está subido en un fotolog llamado "un mundo amarisho".
El autor es Alvin, amigo de Natalia de Montevideo. La convocatoria tuvo una buena respuesta. Cerca de 30 jóvenes -de entre 17 y 20 años- se hicieron presentes en la tarde de ayer. Entre los convocados había "muchos amigos de Natalia", pero también otros que no la conocían.
Un grupo desarrolló una búsqueda de dos horas por la zona de Punta Negra. Las indicaciones para el rastrillaje fueron dadas por una hermana de Natalia.
Según explicó Diego, amigo de la desaparecida, la policía no brindó "nada" de información sobre el transcurrir de las investigaciones. A las 21.30 de ayer los amigos y familiares continuaban haciendo la guardia en la puerta de la comisaría de Piriápolis.
Al Chuy sin aviso
Un joven de 18 años que el martes de tarde había sido denunciado como desaparecido por su familia en Piriápolis apareció en el Chuy. Estaba en la casa de su tío y no había avisado a sus familiares, cuando salió el lunes de su casa, y estos denunciaron su ausencia en la comisaría de Piriápolis.