AFP Y AP
Opositores venezolanos se manifestaron ayer en Caracas a favor de la democracia, conmemorando el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y exigieron participar en el diseño de la ley que habilite a Chávez para instaurar el socialismo
El gobierno venezolano y la oposición conmemoraron ayer, entre debates sobre las reformas socialistas del presidente Hugo Chávez, los 49 años de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, la cual dio origen a una democracia bipartidista que duró de 1958 a 1998.
La céntrica plaza Morelos, donde en el pasado funcionó una de las oficinas de la policía del dictador Pérez Jiménez (1952-1958), fue el escenario elegido por los opositores para celebrar el aniversario de la democracia venezolana y realizar su primera protesta desde que el presidente Chávez inició su tercer mandato.
El objetivo que persiguen es la firma de un documento alternativo a los planes de reformas que pretenden establecer el denominado proyecto Socialismo del Siglo XXI.
La Asamblea Nacional, integrada en su totalidad por diputados oficialistas, inició la semana pasada el debate de una ley habilitante que le daría poderes a Chávez por año y medio para legislar en varios ámbitos.
La oposición no cuenta con diputados porque sus candidatos se retiraron en plena campaña, ante la desconfianza que les despertaba el proceso electoral de diciembre de 2005.
Luego de la concentración, dirigentes opositores fueron recibidos en la Asamblea Nacional, bajo control absoluto del oficialismo, por una comisión encabezada por el vicepresidente del poder Legislativo, Roberto Hernández.
Con una imagen de Chávez, el Gobierno difundió anuncios que proclamaban: "un día como hoy derrocamos a la dictadura para dar paso a la democracia y la soberanía nacional", pero cuestionaban las cuatro décadas de bipartidismo de los socialdemócratas y los socialcristianos.
En un homenaje en el Cementerio General, el vicepresidente de la República, Jorge Rodríguez, denunció el bipartidismo, calificándolo de "traición de la democracia civilista de asesinos".
En esta misma jornada, el ex aliado y mentor político de Chávez, Luis Miquilena, que fue titular de la Asamblea que redactó en 1999 la Constitución Bolivariana vigente, decidió romper ayer un prolongado silencio de años y acusó al líder venezolano de encabezar un gobierno "dictatorial".
Dos rivales se acercan a un diálogo
WASHINGTON - El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas A. Shannon, dijo ayer que los gobiernos estadounidense y venezolano "están muy cerca del momento en que se sentarán a dialogar", aunque indicó que la decisión final la deberá asumir el gobierno de Hugo Chávez.
Esta es la primera vez que un alto funcionario del gobierno del presidente George W. Bush habla de la proximidad de un diálogo entre ambos países.
Shannon declaró que el más reciente contacto con Chávez lo sostuvo personalmente este mes en Managua, cuando coincidieron en la ceremonia de asunción del presidente Daniel Ortega. Sin embargo, Chávez no parece interesado en mejorar el ambiente para un diálogo con Bush. En sus discursos de fin de semana, el líder venezolano renovó sus críticas a Washington porque el Departamento de Estado expresó su preocupación por el deseo de Chávez de gobernar por decreto.