"No salís si sos menor", dice la canción de Jaime Roos... A menos que el "futuro murguista" tenga un permiso del INAU. Hasta ayer había 102 niños y adolescentes autorizados para desfilar mañana por 18 de Julio y participar del resto de las actividades carnavaleras del año.
El INAU hará un control a la salida del desfile, en la plaza Independencia, por este tema. Se constatará con una planilla la integración completa de las agrupaciones. "Lo que se busca es que los niños y adolescentes que participen cuenten con todas las garantías para hacerlo; que desfilen con la mayor seguridad posible", dijo Alejandra Pacheco, de Espectáculos Públicos del INAU.
Se estima que entre hoy y mañana se solicitarán más autorizaciones; cada año se expiden unos 150 permisos.
No todos participan después del concurso oficial en el Teatro de Verano. Más bien un porcentaje bastante menor. Y no todos tienen papeles de gran destaque, aunque hay excepciones. Por ejemplo, Maximiliano Pérez, el chico de 15 años que toca los platillos en Diablos Verdes. Este año estará, otro vez, en las tablas del Teatro de Verano.
Otras son las reinas de Carnaval y Llamadas. Ayer, en la elección, más del 50% de las chicas tenía 15, 16 y 17 años.
¿Por qué se autoriza a las chicas a participar de un desfile de Carnaval y no de modas? Para el INAU, el Carnaval es un "espectáculo artístico, cultural, social" -según Pacheco-, mientras que el modelaje "se encuentra definido como una de las actividades laborales de carácter peligroso, razón por la cual el organismo no extiende autorizaciones para el ejercicio del mismo por parte de menores de edad", según escribió Cristina Álvarez, presidenta interina del INAU, en una carta al diseñador Roberto Giordano.
Este año, en lo que a Carnaval se refiere, el INAU ya tomó participación. La semana pasada censuró parte del parlamento de un cuplé de la murga Vieja Viola, que debuta este año. Los autores debieron modificarlo.
El INAU prohíbe que desfilen los menores de 5 años. Los que no tienen la mayoría de edad deben ser autorizados por los padres ante el instituto. La solicitud la debe hacer el director de la agrupación carnavalera. Tiene que presentar los documentos de los padres, del menor y el suyo, y un certificado médico que autorice al niño a hacer esta actividad. El trámite cuesta $ 113. No cumplir con el trámite implica una sanción de entre 50 y 200 unidades reajustables (entre $ 15.000 y $ 60.000).
Así que, como dice Jaime... "Los botijas las aprenden y después quieren cantar".