El canciller de Brasil, Celso Amorim, descartó que el presidente Lula Da Silva pueda convertirse en mediador entre Uruguay y Argentina. Argumentó que a Da Silva le corresponde ser "el equilibrio" para América del Sur.
"Creo que el presidente Lula tiene un buen papel de mucho equilibrio en Sudamérica, todos perciben eso", confió Amorim en una entrevista concedida al periódico económico Valor.
Al ser interrogado acerca de una posible mediación del gobierno brasileño en el conflicto que enfrenta a Uruguay con Argentina por las plantas de celulosa, Amorim lo descartó de plano. "No podemos imponer una mediación. Una mediación funciona sólo cuando es pedida y tiene que ser solicitada", respondió. Luego recordó que Uruguay llevó el diferendo ante el Tribunal Arbitral Ad Hoc del Mercosur "donde recibieron una sentencia preliminar que consideraron una victoria", consideró.
En su opinión "no se trata de que Brasil pueda ser parcial, pero cualquier cosa que Brasil haga puede ser tomada como parcial por alguno de los dos lados".
Durante la intervención de los cancilleres del Plata en la Cumbre de Rio de Janeiro la delegación brasileña guardó silencio. De todas formas hubo diversos gestos de acercamiento hacia Uruguay por parte del gobierno norteño.