JOSÉ GALLO | El País en Paraguay
"No me puedo perder el partido con Brasil. Voy a hacer todo lo posible para llegar". Mathías Cardacio reflejaba en una charla casi informal un deseo que inunda a cualquiera que le guste el fútbol y tenga la piel celeste. Entrar hoy al Defensores del Chaco, cuando falte una hora para la medianoche uruguaya (dos aquí en Paraguay) a transitar los que pueden ser los últimos 90` fuera del Mundial de Canadá, es impagable.
La "verdeamarela", clásica rival de la camiseta charrúa y vieja conocida de grandes batallas futbolísticas de antaño, podrá sellar hoy el pasaje al país más nórdico de América.
Lo dijeron en muchas entrevistas, lo hablan fuera de micrófonos y entre ellos, el primer objetivo era llegar al Mundial, pero el sueño sería casi perfecto si se confirma con una victoria ante Brasil, si los que se van cabizbajos hacia el otro vestuario son los mismos que dos años antes celebraban en Maracaibo el título sudamericano Sub 17, cuando, con ayuda arbitral, veían desde la vereda de enfrente la tristeza de los botijas uruguayos.
Esos botijas crecieron, como personas y como jugadores, y hoy van en busca de la revancha. Once de ellos vivieron en directo lo que pasó en Venezuela, el resto conoce la historia y está dispuesto a luchar por esa revancha.
Una revancha que será casi sorpresa, ya que es imposible predecir cómo reaccionarán en el campo uruguayos y brasileños a las cinco ausencias que tiene el equipo de Nelson Rodrígues tras el bochorno del domingo ante Chile, cuando el volante Fernando, el lateral Carlinhos y el zaguero Thiago Heleno fueron expulsados por abalanzarse sobre el árbitro colombiano Alberto Duarte.
Por esa actitud se unieron a Luis Adriano, expulsado durante el partido por pelearse con el golero chileno y Willian, el talentoso volante de Corinthians, que no estará ante los celestes por doble amonestación.
Uruguay no posee bajas por suspensión, aunque están lesionados Juan Manuel Díaz y Martín Cáceres, con sendos golpes en el tobillo, pero estarán a la orden.
Brasil todavía muestra como principal arma los desbordes de Leandro Lima y el poderoso juego aéreo de Alexandre Pato, que, mostró su tan promocionado talento en pequeñas dosis, en especial en el debut, cuando anotó dos goles.
Pato tendrá además un duelo particular con Cavani, a quien persigue en la tabla de goleadores, dos tantos más abajo. Para el charrúa será la oportunidad de sacar ventaja en esa carrera tan individual y al mismo tiempo dependiente del colectivo, ya que como él mismo explicó "estos cinco partidos seguidos convirtiendo se deben en gran parte al trabajo que hacen todos los compañeros".
CARDACIO. Una molestia en el abductor lo obligó a pedir el cambio a los 20` del partido ante Paraguay. Ya reconocida como una "distensión en el soa" lo hizo mirar vestido de particular la victoria del domingo ante Colombia, pero sólo la desaparición de ese músculo lo podría dejar afuera de este partido.
Ayer, durante el entrenamiento matutino fue probado a fondo por el kinesiólogo Richard López y el médico Oscar Mígues, y el volante respondió sin problemas a las exigencias, por lo que es muy probable que recupere su lugar entre los once para esta noche.
Con él en el campo, el lugar en el banco estaría destinado a Diego Arismendi, uno de los que más sintió el trajín del juego ante los colombianos y el desgaste bajo la lluvia ante Paraguay.
La seguidilla continúa hoy, con el séptimo partido en quince días, pero este será especial. Porque puede sellar el primer objetivo celeste, porque puede hundir a la verdeamarela en un mar de dudas y porque la venganza es un plato que se sirve bien frío y eso le dará un sabor aún más espectacular en medio de la tórrida Asunción.