La revolución bolivariana se volvió un "socialismo siglo XXI"

Cambio. el presidente Hugo Chávez se reinventa a imagen de Fidel Castro

THE ECONOMIST

Los ocho años de la presidencia de Hugo Chávez están marcados por la reinvención. Ahora al comenzar otro mandato de seis años, el ex militar parece dispuesto a sacarse de encima lo que quedaba de sus vestiduras de socialista democrático.

Así, lo que ahora se muestra es un programa, económico, político y social, radical francamente comunista en su inspiración.

Chávez parece determinado, a través de su retórica y sus políticas, a provocar reacciones de sus oponentes domésticos y extranjeros. Antes de su asunción en un nuevo mandato ya había anunciado que elementos estratégicos de su economía -telecomunicaciones, electricidad y las instalaciones para procesar la producción de petróleo en el cinturón del Orinoco- serán nacionalizadas o renacionalizadas. Acciones en varias de las compañías afectadas se desplomaron el martes. El banco central también perderá su autonomía (que era una ficción, de hecho) permitiendo que el gobierno emita moneda a voluntad para financiar planes sociales.

La Constitución será reformada para permitir introducir medidas socialistas. Una nueva ley que permitirá la aplicación directa de los decretos presidenciales, podría ser tan explosiva como una similar que en 2001 generó una crisis política que duró tres años.

Esta semana aconsejó desdeñosamente a los líderes de la Iglesia, quienes están confusos acerca de sus planes de ver a Cristo como un "auténtico comunista, antiimperialista y enemigo de la oligarquía". Ya no habla de trabajar para "mejorar el capitalismo", sino del verdadero rumbo del "socialismo del siglo XXI". Detrás de él, mientras hablaba, había colgado un primer plano suyo de 10 metros de altura, en la que parecía bendiciendo a sus feligreses. La imagen refleja otro aspecto saliente del régimen venezolano: un creciente culto a la personalidad rodeando un líder que habla de resurreción y socialismo en la misma oración.

La empresa privada ya asediada con controles de precio y cambio y víctima de una competencia injusta por parte de un Estado que invade todo lo que puede desde la agricultura a la banca, seguirá sufriendo restricciones. El proceso de descentralización política que comenzó a fines de la década de 1980, será revertido, y la restricción de reelecciones consecutivas será levantada, permitiéndole a Chávez mantenerse en el poder por tiempo indeterminado.

OPOSICION. Los canales para el disenso se verán menguados. Una ley actualmente a consideración del Parlamento limitará severamente el flujo de moneda extranjera hacia organizaciones no gubernamentales. Un canal de televisión, RCTV, uno de los que abiertamente se oponen al gobierno, será clausurado por el simple expediente de no renovar su licencia, que debía ser revisada en mayo. "no habrá una nueva concesión para ese canal golpista llamado Radio Caracas Televisión", le dijo el presidente a las Fuerzas Armadas a fines de diciembre después de ganar la elección presidencial por un amplio margen. El presidente de RCTV, Marcel Granier, es un abierto crítico del gobierno y alguna vez fue considerado como candidato opositor.

Chávez también se ha ganado críticas en el extranjero. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José María Insulza, dijo que la acción de cerrar un canal de televisión aparenta ser una forma de censura y "una alerta para los otros". Chávez, deleitándose por meterse en otra pelea, respondió con insultos y llamando a que Insulza renuncie a su cargo, acusándolo de actuar como un "virrey del imperio" (y eso para él siempre quiere decir Estados Unidos). Como lo ha hecho sistemáticamente con respecto a Estados Unidos, el presidente venezolano está queriendo conscientemente provocar una reacción del resto del continente.

Más allá de algunas significativas diferencias en las condiciones políticas y económicas, en el frente doméstico y en el extranjero, los espeluznantes ecos de la Cuba de Fidel Castro a comienzos de la década de 1960 son difíciles de ignorar.

Mercosur y empresas públicas

Argentina: correos, radio, aguas y tren

En noviembre de 2003 el presidente Néstor Kirchner retiró la concesión del servicio de correos al grupo Macri. Tras la crisis estatizó el servicio radioeléctrico, reestatizó el servicio de aguas corrientes en tres provincias y una línea de tren.

Uruguay: combustible y aguas

En 2003 Uruguay dijo No a la privatización de Ancap. En 2004 el suministro de agua potable y saneamiento volvió al Estado. En 2005 OSE se hizo cargo de Aguas de la Costa y rescindió el contrato con Uragua en Maldonado.

Brasil: estatizacion de antaño

Desde 1988 Brasil tiene el control excusivo de las telecomunicaciones. A diferencia de los otros países del Mercosur, no han habido estatizaciones en años; no las hubo durante el gobierno de Fernando H. Cardozo y no las ha habido con Lula.

Chile: el eterno cobre

En 1971, durante el gobierno de Salvador Allende, se expropiaron todas las empresas cupríferas en Chile. De 1973 en adelante la dictadura militar, pudiendo privatizar la industria, no lo hizo. El cobre sigue siendo propiedad chilena.

Bolivia: los hidrocarburos y el gas

El presidente Evo Morales decretó en mayo de 2006 la nacionalización de los hidrocarburos. En 1936 y 1969 se habían nacionalizado Estándar Oil y Gula Oil Company. El gas también pasó al Estado, motivo de la caída de G. Sánchez de Losada.

Venezuela: Chávez va por más

Venezuela nacionalizó el gas y el petróleo. El presidente Hugo Chávez confiscó tierras a la agropecuaria Vestey y la empresa Venepal. Al asumir su tercer mandato, Chávez anunció la estatización de las telecomunicaciones y la electricidad.

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