Nuevo plan de Bush en Irak: más tropas y dinero

| Estrategia. El Congreso ya anunció su oposición simbólica a la medida

WASHINGTON AP, AFP Y EFE

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció anoche el envío de 21.500 soldados más a Irak. Se trata de una medida impopular que cuenta con la oposición de la opinión pública y el Congreso, controlado por los demócratas.

Con esta medida, Bush desoye las recomendaciones de la comisión independiente dirigida por el ex secretario de Estado James Baker que instó a fines de 2006 a cambiar la estrategia de Estados Unidos en Irak, mediante un retiro de tropas que a más tardar debería realizarse en 2008, y una reanudación del diálogo directo con Irán y Siria.

"Si incrementamos nuestro apoyo en este momento decisivo y ayudamos a los iraquíes a romper el actual ciclo de violencia, podemos adelantar el día en que nuestras tropas comiencen a venir a casa", señaló Bush. El presidente descartará de nuevo la opción de la retirada porque, en su opinión, provocaría "el desplome" del gobierno iraquí.

Pero esta opinión no es compartida por el público estadounidense, que ve como tras casi cuatro años de intervención en Irak no solo no se han logrado resultados positivos -la pacificación del país- sino que el número de bajas de soldados compatriotas ya superó la barrera de los tres mil.

El 61% de los estadounidenses se opone al envío de más tropas a Irak, según una encuesta del diario USA Today; un 47% cree que no solucionará nada ese refuerzo militar.

CONGRESO. Y en el plano político los demócratas, que desde hace una semana tienen el control del Congreso, proyectan expresar su oposición a la medida en el propio recinto.

La demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, dijo que pedirá que se vote sobre el pedido de Bush. La intención es aislar al presidente y dejar a los republicanos en evidencia.

Esta es una manera simbólica de expresar oposición. Los demócratas, pese a tener el control parlamentario, no tienen los medios legales para impedir una decisión del presidente, en su calidad de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Debido a esa situación, el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, anunció ayer que se está tratando de presentar una resolución bipartidista "que se oponga a una escalada en la guerra de Irak". Esa resolución sería presentada la semana próxima.

Los anuncios presidenciales de ayer no se limitaron al incremento de tropas. El mandatario pidió una ayuda de 1.000 de dólares para reforzar la economía iraquí, destinados a levantar infraestructura e instituciones devastadas por la guerra.

Ese dinero es solo una parte del presupuesto adicional solicitado ya que el total de nuevas propuestas tiene un costo de U$S 6.800 millones. Lo referido a las tropas se lleva la mayor parte: entre 5.600 y 5.800 millones de dólares.

TROPAS. Esos 21.500 soldados adicionales equivalen a cinco brigadas. De ellos, 17.500 se desplegarán en Bagdad, la capital iraquí y centro de los principales conflictos, y el resto en la provincia de Al Anbar.

La primera de esas brigadas llegaría el lunes a Bagdad, las siguientes se irán desplegando de forma mensual. Actualmente, hay 132 mil soldados estadounidenses apostados en Irak.

La estrategia de Bush incluye una contraparte iraquí. Las autoridades de ese país enviarán tres brigadas adicionales a Bagdad para apoyar la seguridad y deberán gastar 10 mil millones de dólares en proyectos de reconstrucción.

En su discurso, Bush pidió a Irán y Siria que desempeñen un papel constructivo en Irak. Pero, al revés de lo que sugería el informe Baker, no propondrá la apertura de ningún diálogo formal.

Británicos

El primer ministro británico, Tony Blair, se negó implícitamente ayer a enviar más tropas a Irak, afirmando que la situación en el país del Golfo no es la misma para Gran Bretaña que para Estados Unidos. "La situación en Bagdad (donde operan las tropas norteamericanas) es diferente a la situación en Basora", segunda ciudad del país, donde están desplegadas la mayoría de tropas británicas. Estas declaraciones de Blair se produjeron poco antes de que el presidente norteamericano, George W. Bush, anunciase su nueva estrategia para Irak, país donde enviará más de 20.000 soldados más para atajar la violencia. "En Basora la situación es diferente. No existe la misma violencia sectaria entre sunitas y chiitas. Al Qaeda no opera de la misma manera, ni tampoco la insurrección sunita", agregó el premier británico.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar