El gobierno uruguayo y el brasileño se dieron seis meses más de plazo para acordar un nuevo régimen automotor. La intención de Uruguay es lograr mecanismos que permitan aumentar el flujo de automóviles producidos en las fábricas locales hacia el mercado norteño.
Paralelamente existen negociaciones para que la renovación de la flota de ómnibus en Uruguay se realice en Brasil pero con el empleo de autopartes uruguayas. Se maneja, incluso, que algunas unidades se puedan armar en Uruguay, dijeron a El País fuentes privadas.
El acuerdo automotor entre ambos países vencía el 31 de diciembre y se decidió prorrogarlo para seguir negociando en la primera mitad del año.
Los representantes del sector privado plantearon al gobierno que se debe revertir la profunda asimetría entre la cantidad de vehículos que entra desde Brasil y los locales que van hacia ese mercado.
Los privados destacaron "la receptividad" de los funcionarios encargados de la negociación. A la vez los empresarios recalcaron que Brasil está asumiendo una "actitud más positiva" a la que existía años atrás.
Los industriales dijeron que debe existir "una decisión política" del gobierno brasileño para que la industria automotriz instalada en ese país acuerde formas en que las empresas uruguayas puedan entrar realmente a ese mercado. "Debe haber un marco de reglas claras y por varios años para volver a exportar", dijo una fuente.
El cupo para exportar autos a Brasil es de 20.000 unidades. Los empresarios locales dijeron que existe capacidad instalada para comenzar a producir para la exportación.
CHINA. En Brasil algunos proyectos que se prevén desarrollar en Uruguay ya causan alerta. Esta semana ejecutivos de General Motors (GM) Brasil dijeron que podrían importar automóviles y autopartes desde China para competir con vehículos del país asiático que se producirán en Uruguay.
Se trata del proyecto conjunto de la empresa china Cherry, el empresario argentino Franco Macri y la local Oferol para armar un auto compacto en Uruguay. El presidente de la filial brasileña de GM, Ray Young, dijo al Estado do Sao Paulo que podrán importar "y nacionalizar el producto para defender el segmento" de autos compactos de la gigante estadounidense.