Laureano Buttenbender
-¿Cómo nace la necesidad de descentralizar el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca?
-Es un desafío que se plasmó en 2005. A pesar de la existencia de múltiples instancias de representación, como comisiones, mesas, institutos y juntas, hay muy poco contacto directo entre los centros donde se adoptan las decisiones de política y los actores sociales y económicos concretos, lo que afecta tanto la calidad de las decisiones como su cumplimiento. La centralización conduce a que solamente se den las directivas y, en todo caso, si los productores participan, lo hacen a través de los representantes de las gremiales de segundo grado que tienen los locales en 18 de Julio. No estamos descentralizando, lo que en realidad estamos haciendo es localizando las políticas, pero si lo expresamos así nadie entiende lo que queremos decir. No es una venganza con los profesionales que están en el local central ni es una crítica fácil a la forma en que está instalado el ministerio en la capital. La idea es que los grandes programas del ministerio se localicen para que tengan sen-tido.
-¿Este es un concepto nuevo introducido por la administración?
-Esta es una vieja discusión en Uruguay. El Ministerio de Ganadería tuvo una localización fuerte en las décadas de 1930 y 1940. Cuando el proyecto de desarrollo agropecuario de la CIDE (Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico, precursora de la actual Oficina de Planeamiento y Presupuesto), durante el ministerio de Wilson (Ferreira Aldunate) esto se veía como un problema. En el proyecto -que no salió- había siete direcciones técnicas, una dirección de investigación y extensión y otra de servicios agropecuarios. El sentido era que todas las políticas sectoriales se llevaran al territorio con un director técnico.
-¿Cuál es la realidad regional en la materia?
-El Ministerio de Agricultura de Chile tiene una estructura interesante. Cada región tiene oficinas del ministerio que dependen del subsecretario. Esto es un ejemplo de lo que queremos hacer y la ley -que tiene media sanción del Senado- da un marco general para empezar. El ministerio tiene que sentir que su competencia es el mapa, no es Constituyente y Vázquez.
-¿Cómo se ensambla la actual estructura del ministerio con los coordinadores locales?
-Esto nos lleva a algunas complicaciones porque hay distintos programas que tienen sus normas centralizadas y en el territorio tenemos la coexistencia de funcionarios de todos los programas. Vamos a tener que hacer una organización de doble entrada, con un responsable local que tendrá la responsabilidad de coordinar todas las acciones del ministerio en su departamento y seguirán existiendo los técnicos de cada área.
-¿Esto va a obligar a la descentralización de todas las instituciones conexas con el ministerio, incluso las organizaciones de productores?
-Cada institución ha descentralizado a su manera. El problema es que cuando juntamos todo, no encaja. Lo que queremos hacer con la creación de un Consejo Agropecuario Departamental es reunir a todas estas partes. En el caso de los productores lo vimos con las inundaciones de 2006 y la experiencia en Rocha. Nosotros les dijimos: "el ministerio pone la ración y se la mandamos en un camión, sólo si ustedes reciben el camión, lo embolsan, lo distribuyen haciéndose responsables de la distribución y co-responsables del pago". Entonces comenzó a pasar que gremiales, sociedades de fomento y en algunos lugares las juntas locales comenzaron a organizarse. Si esto se hubiera arreglado con las gremiales que están en Montevideo, se complicaría en la concreción de la ayuda porque muchas veces los representantes de las gremiales grandes no tienen un contacto directo con los que están en cada pueblo, porque no pueden tenerlo. Lo que nos interesa es el fortalecimiento de la estructura vecinal. No hay una oposición entre organizaciones de primer y segundo grado, son cosas diferentes, unas son para una cosa y otras para otra. Con las gremiales locales vamos a hacer mesas de desarrollo local.
-¿Se piensa llegar al final de este período de gobierno con este plan ya desarrollado?
-La visión de este plan es de tiro largo, no es para este gobierno. En este gobierno empezamos. Comienza con una base departamental pero la idea es llegar a una distribución regional con predominancia del tipo de producción.
-¿De qué manera significará un obstáculo para la concreción del plan las diferencias entre las formas de organización y el perfil de los productores en cada zona?
-Este es un tema que se introdujo en los últimos años. ¿Un productor agropecuario es un empresario? En realidad el productor clásico uruguayo es alguien que vive en un medio natural y con los recursos que tiene multiplica si vida y cría a sus hijos. Según la cantidad de recursos que tenga tiene beneficios y hay muchos que no tienen más beneficios que el de un funcionario público y algunos tienen menos. Ahora, ser empresario es administrar sus recursos con una lógica empresarial, y la mayoría de los productores de este país no tienen una lógica empresarial. Quieren vivir lo mejor que pueden, como cualquier trabajador, pero eso no los hace empresarios. Pero si uno mira los productores de Colonia y los de Treinta y Tres, y los pongo como ejemplo, en realidad son muy distintos.
-Entonces la puesta en marcha de este plan no obliga al productor a ser empresario…
-No. El Gobierno no puede decidir quién es empresario y quién no lo es. Se van a atender las particularidades de cada productor en cada zona del país.
Es ingeniero agrónomo, fue senador de la República y se cree que será el futuro sucesor de Mujica.
Un negociador con vocación política
No es muy amante del protocolo y prefiere el diálogo franco, aunque es de "trancar fuerte" cuando algo no le cae bien. El subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca es el brazo más técnico del ministro Mujica y quien negocia con el Ministerio de Economía y Finanzas. Es gran conocedor del sector granjero y de lo que es el cultivo de caña de azúcar, un sector al que el gobierno de Vázquez ha decidido respaldar y reactivar, principalmente por la gran cantidad de puestos de trabajo que genera en Bella Unión. Trabajó muy fuertemente en el plan sucro-alcoholero que impulsa el Estado para destilar alcohol de la caña de azúcar y algunos otros cultivos alternativos, de modo de sustituir parte del combustible fósil por biodiesel. Sobre sus espaldas también va gran parte del peso de mantener al Uruguay al pie del cañón luchando dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra los subsidios agrícolas que aplican en el mundo los países más desarrollados. Negoció en varias rondas internacionales.