La Dirección General Impositiva (DGI) registró más de 200 comercios golondrina que operan en la zona costera a los cuales solicitó el pago por adelantado de los tributos, dijeron a El País fuentes del organismo.
Esta semana terminará la caza de los comercios que operan por la temporada y que se calcula llegarán a 300. En el caso que no estuvieran inscriptos, los inspectores los registrarán de oficio. En todos los casos se estimó las obligaciones tributarias que van a tener en la temporada intimándolos a garantizar esos pagos.
Como el procedimiento de garantía es complejo, los empresarios optan por pagar por adelantado. Si no garantizan o no pagan, se los clausura, algo que hasta ahora no ha ocurrido, dijeron las fuentes.
Entre el 14 y el 20 de diciembre la DGI concretó unas 20 clausuras en La Paloma, Montevideo, Piriápolis, Maldonado, Minas y Colonia. Como eran casos que ya el Poder Judicial había autorizado la clausura, se procedió a hacerlo en diciembre para no afectar a esos comercios durante la temporada.
DENUNCIA. Mientras tanto, la DGI presentó una denuncia penal por defraudación tributaria contra una imprenta de Rocha que proporcionaba a comercios de Punta del Este doble juego de facturas. El titular de la imprenta enviaba a imprimir las facturas a Montevideo ya que no tenía los medios para hacerlo.