La baja de ayer de 4,5% del precio del barril de petróleo West Texas (de referencia para Ancap) da una nueva esperanza de que se descarte subir los combustibles en enero. Fuentes del equipo económico consultadas por El País se mostraron confiadas en que en este mes no se den cambios en el precio de las naftas.
De todas maneras, a mediados de enero, las cúpulas de los ministerios de Economía y Finanzas e Industria, Energía y Minería se reunirán para evaluar la situación del petróleo.
Las fuentes señalaron que Ancap cuando fija el precio de referencia (en U$S 59 desde fines de octubre) lo hace pensando en tres meses. Si bien en diciembre el promedio del barril de crudo cerró en U$S 61,9 -casi U$S 3 por encima de la referencia-, en noviembre el precio promedio del petróleo fue de U$S 58,48 y en los primeros días de enero es menor a la referencia fijada.
De hecho ayer, en el primer día de operaciones de la Bolsa de Nueva York, el barril de petróleo West Texas descendió U$S 2,73 (4,5%) respecto al cierre del 29 de diciembre y cotizó a U$S 58,32. La previsión del Servicio Nacional de Meteorología de que las temperaturas en numerosas zonas del centro y del noreste de EE.UU. serán más altas de lo habitual al menos hasta mediados de mes -generando menos demanda de combustibles- llevaron a la baja el precio del crudo.