ROCHA EDUARDO GONZÁLEZ
Mientras un joven de 26 años y su sobrina de seis fallecieron ayer ahogados en el arroyo Chuy, en la jornada pasada apareció el cuerpo de Jamil Jomaa, sobrino del ex prefecto de Chuy, en una playa de la fortaleza de Santa Teresa.
Según informaron fuentes policiales, Fernando Rodrigo Cabrera (26), habría intentado cruzar las aguas del arroyo Chuy, con Vilma Pamela Noguera sobre su cuello. En determinado momento, Cabrera perdió pie en una zona de pozos. La profundidad en el lugar alcanza a los tres metros.
Al advertir la situación, un familiar solicitó auxilio a las autoridades policiales como al cuartelillo de bomberos con asiento en aquella ciudad. Minutos más tarde, los bomberos rescataron los cuerpos de las víctimas, mediante un gancho de rastreo.
A poca distancia de allí, la frontera del Chuy-Chui se encontraba conmovida ante otra circunstancia penosa.
Jamil Jomaa, sobrino del ex prefecto de Chui, Mohamed Kasem Jomaa, apareció muerto en la playa La Moza de la fortaleza de Santa Teresa.
Jomaa había desaparecido de las aguas de las playas de Santa Teresa el miércoles 31, tras una celebración con sus amigos.
Durante su administración, el ex prefecto del Chui propuso construir un muro que separa la ciudad uruguaya de su vecina brasileña.
CAÍDA. Las autoridades policiales de este departamento están sorprendidas ante el bajo índice delictivo que se constata en los balnearios rochense.
Las denuncias no superan las catorce en todo el frente costero, desde el 20 de diciembre del año pasado al martes 2 de enero 2007, según informó el Jefe de Policía de Rocha, Néstor Artigas Lema. "Los datos que disponemos son muy favorables, las denuncias son muy pocas y le diría que estamos sorprendidos", dijo a El País.
Los hurtos hasta ahora son: uno en Santa Teresa; otro en Punta del Diablo; uno en Aguas Dulces; tres en el Chuy; tres en La Paloma; dos en Costa Azul y tres en La Pedrera. Los hurtos denunciados no son considerados de gran entidad desde el punto de monto económico, según la Policía.
VIOLENCIA. Un asalto realizado en una casa ubicada en el condominio Barrancas de La Pedrera, reportó a tres delincuentes encapuchados más de U$S 8.000 en efectivo y una cantidad aún sin evaluar en prendas de vestir y joyas, según dijo a El País el turista argentino, Hernán de Amorrortu.
El dinero se encontraba dentro de un sobre. Es que el visitante pretendía realizar negocios en Uruguay junto con otros ejecutivos de su entorno.
Hernán de Amorrortu y su esposa Matilde Born se encontraban mirando televisión en el dormitorio cuando ingresaron los asaltantes a la finca burlando la vigilancia de dos perros.
"Ante la presencia de los delincuentes, solo pedí por favor que no golpearan a mi esposa, argumentando que estaba embarazada", relató.
En ese ínterin, agregó, Matilde logró ingresar al baño y cerrar la puerta donde permaneció hasta que se fueron los ladrones.
De Amorrortu dijo que luego de la violencia sufrida, debieron enfrentar el problema de la competencia estatal: "la Policía argumentó que el caso le correspondía a la Prefectura".
Sin embargo, personal de esta sección de la Armada señaló que la jurisdicción era policial. La casa y el condominio se encuentran a unos 300 metros de la playa.
Tras el episodio de violencia, el matrimonio decidió irse al balneario José Ignacio (Maldonado) que frecuentan desde hace 15 años.
Patrulla en la sombra
El plan estratégico en materia de seguridad, que se puso en marcha desde el pasado 26 de diciembre en los balnearios de Rocha, alcanzó la plenitud en materia de recursos humanos a partir del 2 de enero.
En La Paloma hay 115 efectivos. En tanto que en el área de Castillos se encuentran 72 policías. En esa zona se ubica una importante cadena de balnearios como Aguas Dulces, La Esmeralda, Valizas y Polonio. En el balneario de La Coronilla el número de agentes asciende a 47 y en la ciudad de Chuy, incluyendo al balneario de La Barra, los efectivos son 69. La Policía Montada distribuyó a sus agentes de la siguiente forma: seis en La Paloma, dos en La Coronilla y dos en Barra de Chuy.