Israel espera "murmullos de paz"

Balance. El año que termina estuvo marcado por la violencia entre israelíes y palestinos

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AFP

JERUSALEN AFP, EFE Y AP

En el año que termina, el ejército de Israel volvió a entrar a Gaza tras nueve meses y al Líbano luego de seis años. Pese a esos datos alarmantes, el país termina 2006 con una débil esperanza, aguardando oír "murmullos de paz".

Esa expresión fue utilizada ayer por el primer ministro Ehud Olmert, quien dijo que su país está "abierto" a cualquier señal provenientes "de más allá de las fronteras". Si bien el concepto abarca a todos los estados árabes, parecía estar dirigido en particular a Siria, que ha dado indicios recientes de querer reanudar las negociaciones.

A ese gesto -que aún no representa ningún cambio efectivo- se le sumó ayer el anuncio del primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, quien dijo en Egipto que el soldado israelí Guilad Shalit será liberado próximamente, junto a un número todavía no determinado de prisioneros palestinos.

todo tras shalit. La captura de Shalit por tres grupos milicianos palestinos, el 25 de junio, fue el inicio de las acciones bélicas que Israel debió enfrentar este 2006. Año en que sus planes unilaterales de retiro de los territorios ocupados, heredados del ex primer ministro Ariel Sharon, en coma desde el 4 de enero, debieron ser puestos en stand by.

Halcón en tiempos no muy lejanos, Sharon había virado hacia una postura moderada que incluyó en septiembre de 2005 el retiro de los asentamientos judíos en Gaza. Su sucesor, Olmert, intentó seguir ese camino pero la victoria de la milicia islámica de Hamas en las elecciones legislativas palestinas, también en enero, le dieron el golpe de gracia a las ya por sí escasas posibilidades de paz. Uno de los postulados de esa milicia es el no reconocimiento de Israel.

El secuestro de Shalit hizo regresar al ejército israelí a Gaza. Su liberación y evitar que desde este territorio se sigan lanzando cohetes a suelo de Israel fueron los dos objetivos trazados. Ninguno se consiguió.

libano. Si el "plan Sharon" había sido puesto en el freezer, definitivamente fue enterrado el 12 de julio cuando otros dos soldados israelíes fueron secuestrados por la milicia chiita libanesa de Hezbollah.

Esta acción motivó una respuesta masiva de Israel en Líbano, que incluyó bombardeos a sus principales ciudades.

El final de la acción bélica, intervención de Naciones Unidas mediante, encontró al gobierno israelí como derrotado ante la opinión pública internacional, que condenó el uso desproporcionado de la fuerza. Pero también surgieron críticas desde el interior, debido a la "improvisación" y "falta de previsión", debido a que Israel había abandonado unilateralmente Líbano en 2000, lo que demostró no ser una medida garante de la paz.

Con Olmert en su nivel más bajo de popularidad y con la paz como una idea cada vez más lejana, cuando palestinos e israelíes lograron acordar el cese al fuego en Gaza, a fines de noviembre, que con dificultades se mantiene.

Como si los frentes no fueran pocos, Israel tuvo continuamente sobre sí la sombra de Irán, cuyo presidente, Mahmoud Ahmadinejad, no deja de reclamar la "desaparición" del Estado hebreo, al tiempo que Teherán prosigue en su investigación nuclear.

perspectivas de paz. La tregua abrió la posibilidad de más negociaciones e incluso un encuentro, entre Olmert y el presidente palestino, Mahmoud Abbas. El primer ministro israelí afirma estar dispuesto a ir "muy lejos" en las discusiones, a buscar soluciones con los líderes "moderados", e incluso aceptar la formación de "un estado palestino soberano, viable y con continuidad territorial".

Para alimentar la débil esperanza, la canciller israelí, Tzipi Livni, anunció ayer la elaboración de una nueva iniciativa de paz para dar "solución entre dos Estados" a las cuestiones que hicieron fracasar las anteriores negociaciones con los palestinos, especialmente en lo referente a los refugiados. La funcionaria no dio detalles.

La visión de la responsable de la diplomacia israelí parte de un "Estado de Israel como hogar nacional del pueblo judío (...) y a su lado un Estado palestino, hogar nacional de los palestinos", aseguró.

Pero siempre hay un pero cuando de paz entre israelíes y palestinos se trata. Un alto responsable del gobierno de Tel Aviv descartó que se esté trazando un nuevo plan de paz. Desde Hamas, se mantuvieron inflexibles, rechazando cualquier tipo de "solución parcial".

Un año bajo sangre y fuego

Incursión en Gaza | junio de 20006

Un informe del Centro Betselem de Israel, por los derechos humanos en los territorios ocupados, divulgó ayer que sólo en Gaza, desde que milicianos secuestraran al soldado Guilad Shalit, el Ejército de Israel mató a 405 palestinos, de los cuales 205 no estaban participando de la lucha armada al momento de su muerte; además, 88 eran menores de edad.

Guerra con Hezbollah | julio-agosto de 2006

Tras la guerra, que duró 33 días, Beirut denunció que 1.187 civiles de su país habían muerto. Hezbollah anunció 250 bajas en sus filas (según Tel Aviv fueron anunciados 400), mientras que el ejército de Israel confirmó 119 fallecidos. Además, medio centenar de israelíes murieron por el lanzamiento de unos 4.000 misiles desde la frontera con Líbano por parte de Hezbollah.

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